Más de 20,000 personas, entre estudiantes, docentes y familias, se beneficiarán de la iniciativa.
En San Juan, República Dominicana, el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han inaugurado seis cocinas y seis huertos escolares en diversos centros educativos de la provincia. El objetivo del proyecto es mejorar la calidad, inocuidad y eficiencia del servicio de alimentación escolar, así como ofrecer espacios pedagógicos que promuevan el aprendizaje práctico en áreas como agricultura, nutrición y sostenibilidad.
Centros educativos beneficiados
Los centros educativos beneficiados incluyen la escuela Hermano Cristóbal, Asención Fortuna Valdez, Filomena de Oleo Mesa, Politécnico San Pablo, Hortencia Pérez y Milagros Rodríguez Sánchez. La inauguración se llevó a cabo en el Politécnico San Pablo y el Centro Educativo Hortensia Pérez. Adolfo Pérez, director ejecutivo del Inabie, destacó la importancia de estos centros, calificándolos como un avance hacia una alimentación escolar más segura y digna, además de fortalecer la educación y la participación comunitaria.
Participación de autoridades y especialistas
En el evento participaron figuras como Soraya Suárez, diputada y coordinadora del Frente Parlamentario contra el Hambre; Mariella Ortega Rabassa, especialista en Seguridad Alimentaria de la FAO; y Eulalio Ramírez, viceministro de Producción de Agricultura. Estos representantes subrayaron el papel de la iniciativa en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, el fomento de la producción local y la mejora de la nutrición escolar. Los directivos de los centros involucrados expresaron su agradecimiento y resaltaron el impacto positivo del proyecto.
También asistieron al acto Miriam Guzmán, viceministra de Agricultura; Fernando Campos, del Ministerio de Educación; y diversos directores de organizaciones relacionadas con la salud y la nutrición. El director del Inabie informó sobre la incorporación de equipos modernos en las cocinas, tales como estufas industriales y filtros de agua, que mejoran los procesos, reducen riesgos sanitarios, y optimizan las labores del personal. Los huertos escolares, concebidos como laboratorios vivos, ofrecerán educación en nutrición, conciencia ambiental y prácticas agrícolas sostenibles.
Proyección y expansión del proyecto
Rodrigo Castañeda, representante de la FAO en República Dominicana, señaló que estas instalaciones contribuyen a la resiliencia comunitaria y que el modelo podría extenderse a nivel nacional. Hasta el momento, se han establecido 50 huertos y 36 cocinas en diversas provincias, con el Inabie y la FAO trabajando en el suministro técnico y la evaluación de los resultados.
El proyecto prevé continuar su expansión hacia provincias consideradas prioridad, con el fin de establecer un modelo nacional de cocinas seguras y huertos escolares activos, complementados por una educación nutricional integral en los centros educativos del país.

