El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una advertencia a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, indicando que podría enfrentar consecuencias severas si no adapta su política a lo que Washington exige.
En una entrevista con la revista The Atlantic, Trump manifestó que el costo que Rodríguez podría enfrentar “probablemente será más alto que el de Maduro”. El mandatario subrayó su postura al señalar que no tolerará lo que calificó como un “rechazo desafiante” de Rodríguez ante la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Venezuela. Este pronunciamiento se produce en un contexto de tensiones aumentadas tras recientes ataques aéreos y la extracción de Nicolás Maduro del poder.
Al abordar la cuestión de por qué un potencial cambio de régimen en Venezuela diferiría de intervenciones anteriores, como la ocurrida en Irak, Trump se distanció de la gestión de su predecesor, el expresidente George W. Bush. “Yo no invadí Irak. Eso fue cosa de Bush. Nunca debimos haber intervenido. Desencadenó el desastre en Oriente Medio”, comentó Trump, indicando que su enfoque hacia Venezuela sería distinto.
En respuesta a la escalada de la situación, Delcy Rodríguez se dirigió a la población venezolana, reafirmando que Nicolás Maduro “sigue siendo el presidente” del país. En su declaración, pidió la liberación inmediata de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, además de reiterar que “hay un solo presidente en Venezuela”.
La tensión entre ambos países ha ido en aumento, especialmente con las recientes declaraciones de Trump, que han generado preocupación en el ámbito internacional. La comunidad internacional observa de cerca cómo se desarrollan los acontecimientos en Venezuela y las posibles repercusiones de las advertencias del presidente estadounidense.
Por su parte, analistas políticos sugieren que la postura de Trump podría tener un impacto significativo en la política interna de Venezuela, así como en las relaciones diplomáticas entre ambos países. La situación se complica aún más con la creciente presión sobre el régimen de Maduro y la posibilidad de nuevas sanciones.
A medida que la situación se desarrolla, será crucial observar las reacciones tanto de la administración de Trump como del gobierno de Maduro y su equipo. La comunidad internacional espera que se busquen soluciones pacíficas a la crisis venezolana, aunque las advertencias de Trump sugieren que las tensiones podrían intensificarse aún más.

