El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá un almuerzo con María Corina Machado en la Casa Blanca, con el objetivo de discutir la ruta política respecto a Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
El encuentro entre Trump y Machado es parte de una estrategia más amplia en la que Trump ha designado a Delcy Rodríguez como su principal interlocutora frente a la crisis en Venezuela. Rodríguez, quien ocupa un cargo formal en el gobierno venezolano, ha sido considerada por Trump para liderar una transición que busca poner fin a las violaciones de derechos humanos y mejorar la situación económica del país, bajo el control absoluto del petróleo venezolano.
En la hoja de ruta presentada por Trump, María Corina Machado tiene un papel limitado, mientras que Edmundo González Urrutia, presidente electo que no pudo asumir el cargo debido a un presunto fraude por parte de Maduro, no ha sido mencionado.
Trump también confirmó en sus redes sociales que está trabajando con Rodríguez para gestionar la compleja situación política y económica de Venezuela. En una conversación telefónica, el presidente estadounidense destacó los “extraordinarios avances” en los esfuerzos por estabilizar y recuperar a Venezuela y describió a Rodríguez como “una persona fantástica”.
Rodríguez, por su parte, ha mantenido una comunicación positiva con el presidente Trump, afirmando que ha discutido una agenda de trabajo que beneficiará a ambas naciones. A través de su cuenta oficial en X, expuso: “Sostuve una larga y cortés conversación telefónica con el Presidente de los EE.UU., Donald Trump, desarrollada en un marco de respeto mutuo”.
En este contexto, el almuerzo entre Trump y Machado se llevará a cabo a puertas cerradas, sin una conferencia de prensa conjunta programada, y con un número limitado de invitados. Acompañará a Trump el senador Marco Rubio, mientras que no se ha confirmado oficialmente quiénes forman parte de la comitiva de Machado.
La estrategia de Trump respecto a la crisis venezolana ha tomado por sorpresa a Machado, quien anticipaba un papel más central en la transición democrática. Sin embargo, tras la captura de Maduro, Trump ha priorizado su diálogo con Rodríguez, lo que ha generado incertidumbre en el camino político de Machado.
Como respuesta a esta situación, Machado ha buscado apoyo en la Unión Europea y viajó al Vaticano, donde recibió respaldo. No obstante, su papel en esta transición no está claro ante la decisión de Trump de tener un diálogo más directo con Rodríguez.
Machado también ha tenido que considerar su posición política y la posibilidad de renunciar a su premio Nobel de la Paz, ante la necesidad de mantener su protagonismo político, al tiempo que intenta evitar conflictos públicos con el presidente estadounidense.
Las decisiones de Trump, que han demostrado ser rápidas y estratégicas, son un reto para Machado, quien buscará en el almuerzo argumentar que Rodríguez no es confiable para los intereses de Estados Unidos. La Casa Blanca ha evaluado este argumento en el diseño de sus políticas hacia Venezuela, donde la liberación de presos políticos y el control del petróleo parecen ser prioridades.
Mientras tanto, el Pentágono continúa en estado de alerta en proximidad a Caracas, lo que añade un nivel de complejidad a la situación actual.

