Santo Domingo.- El dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Vinicio Castillo Semán, generó un fuerte impacto en el escenario político dominicano al advertir en un publicación en la red social “X”, sobre la necesidad de que el país cuente con una opción electoral propia y de corte patriótico para los comicios de 2028. Sus declaraciones surgen en el contexto de lo que describe como un “tsunami político de derecha” que se está expandiendo por toda América Latina.
A través de sus canales oficiales, Castillo reveló que diversos sectores y allegados han manifestado su interés en saber si la FNP presentará una candidatura presidencial independiente. Según el jurista y político, la organización cuenta con una figura de “primer nivel” que cumple con las demandas de los tiempos actuales: un perfil con 20 años de trayectoria destacada en el Poder Legislativo, experiencia en el tren gubernamental como exministro de Energía y Minas, y un compromiso probado con la soberanía nacional.
“Tenemos una opción de primer nivel… Un patriota probado. Luchas incesantes por la soberanía nacional y valores cristianos de vida y familia”, afirmó Castillo, dejando claro que la posibilidad de una candidatura presidencial propia para 2028 no está descartada y será evaluada en el momento oportuno.
Un giro regional hacia la derecha: El análisis de Castillo no es aislado. El dirigente vincula el futuro de la República Dominicana con el fenómeno político que ha visto el resurgir de movimientos conservadores y de derecha en el continente. Según su visión, este contexto internacional impulsa la necesidad de un liderazgo nacional que priorice la defensa de la identidad, los valores cristianos y la integridad del territorio frente a los desafíos globales.
Foco en la soberanía y los valores. La propuesta de la FNP, según se desprende de las declaraciones de Castillo, se fundamentaría en un eje programático estricto: la defensa de la familia, la protección de la vida y una postura firme en cuanto a la soberanía dominicana. Estas declaraciones colocan sobre la mesa un debate temprano, pero necesario, sobre el rumbo ideológico que tomará el país tras el actual ciclo gubernamental.
La posible candidatura, que por la descripción coincide con el perfil del actual vicepresidente de la FNP, Pelegrín Castillo, se perfila como un factor que podría reconfigurar las alianzas de cara al próximo proceso electoral, apelando a un electorado que busca una alternativa coherente con el pensamiento nacionalista.


