La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá alcanzó este martes un nuevo umbral de tensión: a las 00:01 hora de Washington (04:01 GMT), entró en vigor la prohibición total de importar una serie de productos canadienses, sustituyendo los aranceles del 50 % que Washington había impuesto desde agosto. Ya no se trata de gravar las mercancías, sino de cerrarles la puerta por completo.
La prohibición de productos canadienses que nadie esperaba
La medida fue anunciada por el presidente Donald Trump el 8 de septiembre y afecta a un abanico de categorías que van desde bebidas alcohólicas hasta vehículos de motor. Según la Casa Blanca, la decisión responde a lo que Washington califica como prácticas comerciales discriminatorias por parte de Ottawa y a las represalias que Canadá ha impuesto contra los aranceles estadounidenses.
Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, fue explícito al respecto: las prohibiciones son una consecuencia directa del trato que Canadá otorga a las exportaciones estadounidenses en los sectores de alcohol, lácteos y vehículos. En otras palabras, Washington no solo responde, sino que escala deliberadamente el conflicto para presionar a Ottawa a modificar su política comercial.
Los productos afectados por la prohibición incluyen:
- Bebidas alcohólicas: cerveza, vino, whisky, vodka y ron de origen canadiense.
- Productos lácteos específicos, en particular suero y concentrados de proteínas.
- Melaza y cerveza sin alcohol producidas en Canadá.
- Motocicletas y ciclomotores con motores de combustión superiores a 800 centímetros cúbicos.
BRP y el golpe directo a la industria canadiense
En el sector de los vehículos, el impacto tiene nombre propio. BRP, el fabricante con sede en Quebec, produce en suelo canadiense los vehículos de tres ruedas Can-Am Spyder y Canyon destinados al mercado estadounidense, uno de sus principales destinos de exportación. Con la prohibición en vigor, esas unidades ya no pueden cruzar la frontera, lo que representa un desafío operativo y financiero inmediato para la compañía.
El caso de BRP ilustra cómo una medida de política comercial, aunque acotada en su alcance sectorial, puede traducirse en consecuencias muy concretas para empresas específicas. Mientras el impacto agregado sobre la economía canadiense podría ser limitado, para los actores directamente involucrados la prohibición no es una abstracción estadística, sino una restricción operativa real.
Para dimensionar la magnitud del sector afectado, basta con un dato: en 2022, Canadá exportó aproximadamente 1.200 millones de dólares canadienses en alcohol hacia Estados Unidos. Las ventas de lácteos y motocicletas sujetas a la prohibición fueron considerablemente menores, pero no por ello irrelevantes para las empresas que dependen de ese flujo comercial.
Lo que revela esta escalada sobre el conflicto bilateral
La sustitución de aranceles por prohibiciones totales marca un cambio cualitativo en la estrategia de Washington. Un arancel encarece; una prohibición elimina. La diferencia no es menor: mientras el primero deja abierta la posibilidad de competir en precio, la segunda cierra el mercado de forma absoluta, al menos mientras la medida permanezca vigente.
Este movimiento se inscribe en un conflicto comercial más amplio que ha acumulado capas de medidas y contrarrespuestas desde que la administración Trump retomó el poder. Ottawa ha respondido con sus propias represalias sobre exportaciones estadounidenses, y Washington ha interpretado cada una de esas respuestas como una justificación para endurecer su postura. El resultado es una espiral en la que ambos gobiernos parecen más dispuestos a profundizar la confrontación que a negociar una salida.
La pregunta que queda abierta es si la prohibición sobre los productos canadienses funcionará como palanca de presión para reabrir negociaciones o si, por el contrario, consolidará una nueva normalidad de restricciones mutuas entre dos economías que, hasta hace poco, compartían uno de los vínculos comerciales más integrados del mundo. Puedes seguir la evolución de esta disputa a través del sitio oficial del representante comercial de Estados Unidos.

