El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) suspendió este jueves la consulta presidencial que tenía programada para el 18 de octubre, en un golpe inesperado a su propio calendario interno. La decisión, comunicada oficialmente por la Comisión Organizadora de la Consulta, no responde a una crisis política interna ni a presiones externas, sino a un déficit tecnológico concreto que hizo inviable el proceso tal como lo había mandatado el Comité Central del partido.
El déficit tecnológico que frenó la consulta presidencial
El Comité Central del PLD había establecido tres condiciones inamovibles para celebrar la consulta: realizarla el 18 de octubre, utilizar un padrón semiabierto y ejecutar la votación de forma automatizada. Las tres debían cumplirse simultáneamente. La tercera condición fue la que derrumbó el proceso.
Para llevar a cabo una votación automatizada a escala nacional, el partido necesitaba al menos 2,200 equipos tecnológicos. Solo disponía de 600, lo que dejaba una brecha de aproximadamente 1,600 dispositivos sin cubrir. Ante esa realidad, la Comisión Organizadora concluyó que el mandato del Comité Central era imposible de ejecutar y procedió a suspender el evento.
El PLD intentó resolver el problema acudiendo a la Junta Central Electoral (JCE), a la que solicitó el préstamo de 1,800 equipos específicamente para la consulta. La JCE rechazó la solicitud argumentando que ese tipo de evento no está contemplado en la fase actual del calendario electoral. El organismo sí había aprobado previamente el préstamo de equipos para capacitaciones y actividades de fortalecimiento institucional, pero trazó una línea clara al llegar a la consulta interna del partido.
Lo que revela el proceso: obstáculos judiciales y un padrón en disputa
La suspensión no llegó en un vacío. El PLD reconoció en su comunicado que el proceso enfrentó una serie de obstáculos judiciales que, según el partido, buscaban impedir su realización. Entre ellos destacó la sentencia TSE/0033/2026, mediante la cual el Tribunal Superior Electoral declaró inadmisible una acción de amparo que pretendía suspender la consulta. La decisión fue adoptada de forma unánime por los cinco jueces del tribunal, lo que el PLD interpretó como un respaldo institucional a su derecho de celebrar el proceso.
Paralelamente, el partido enfrentó cuestionamientos internos relacionados con la conformación del padrón semiabierto. El registro involucra a más de 500,000 ciudadanos inscritos en más de una organización política, una situación que generó debates sobre la legitimidad y la limpieza del listado electoral interno. Esas disputas añadieron presión sobre un proceso que ya cargaba con la incertidumbre logística de los equipos.
- Francisco Javier García
- Francisco Domínguez Brito
- Gonzalo Castillo
- Manfred Mata
Estos cuatro aspirantes permanecían activos en el proceso hasta esta semana, luego de que otros cuatro candidatos abandonaran la carrera en etapas anteriores. Su continuidad en el proceso deja abierta la competencia interna, aunque ahora sin una fecha concreta de resolución.
La candidatura presidencial se define en 2027
A pesar del revés, el PLD cerró su comunicado con un tono de continuidad antes que de derrota. El partido reafirmó que la candidatura presidencial para las elecciones de 2028 será definida dentro de los plazos legales establecidos, con el proceso comenzando en julio de 2027, en coordinación con la JCE y conforme a sus normativas internas.
La dirección del partido también reivindicó los resultados parciales del proceso suspendido, argumentando que la consulta presidencial cumplió algunos de sus objetivos políticos: aumentar el apoyo electoral del partido y fortalecer su presencia territorial en el país. En ese sentido, el PLD no presentó la suspensión como un fracaso total, sino como una pausa forzada por circunstancias técnicas.
El comunicado cerró con una consigna dirigida a la militancia: “el Partido no se desmoviliza hoy: el Partido se moviliza”. Con esa frase, la dirección peledeísta intentó convertir la suspensión en un llamado a la acción territorial, instando a sus miembros a intensificar el trabajo en circunscripciones, municipios y provincias mientras el reloj interno se reinicia con miras a 2027.

