La Nave Digital

Familiares de dominicanos en guerra de Rusia desmienten al embajador

Familiares de dominicanos en guerra de Rusia desmienten al embajador

Las familias de los dominicanos en guerra atrapados en las trincheras del conflicto entre Rusia y Ucrania salieron a desmentir públicamente al embajador ruso en el país, Alexey Victorovich, quien había afirmado que solo existían correos sin fundamento como evidencia del caso. Los parientes aseguran haber entregado documentación formal tanto a la embajada rusa como a la cancillería dominicana, y exigen una intervención estatal urgente para rescatar a sus hijos.

Lo que desmiente la versión del embajador ruso

El argumento del embajador Victorovich se derrumba ante una fecha concreta: el 24 de agosto, los representantes del comité de familiares entregaron un listado documentado directamente en la sede diplomática rusa. Según los afectados, la cancillería dominicana también recibió los documentos formales en los que se detalla la situación de cada joven. Lejos de ser simples correos sin respaldo, los familiares sostienen que cumplieron con todos los canales institucionales disponibles, sin obtener respuesta efectiva de ninguna de las partes.

La contradicción entre la versión oficial y el testimonio de las familias revela una disputa que va más allá de los formalismos diplomáticos. Para los parientes, la negación del embajador no es un error administrativo, sino parte de un patrón de inacción que ha dejado a decenas de jóvenes abandonados en zona de guerra.

Cómo los dominicanos en guerra llegaron a las trincheras

El mecanismo del engaño, según los familiares, fue sistemático. Los jóvenes habrían viajado con contratos que prometían trabajo técnico —en oficios como soldadura— pero que en realidad los vinculaban a operaciones militares. Una vez en territorio ruso, fueron obligados a firmar documentos redactados en ruso, un idioma que ninguno de ellos domina, lo que les impidió comprender el alcance real de lo que estaban firmando.

Una de las madres que participó en el programa El Día citó las palabras de su hijo desde el campamento: “Me tienen como un esclavo aquí”. La frase resume las condiciones que los familiares describen como infrahumanas y que contrastan radicalmente con las promesas laborales que motivaron el viaje. Los voceros del comité fueron directos al calificar la operación: “Es una red de delincuentes que lo único que está haciendo es hacerse de dinero a costa de estas personas”.

La magnitud del caso adquiere otra dimensión con las cifras reveladas por el comité. Según sus voceros, el número de afectados supera los cincuenta jóvenes provenientes de Haina, lo que apunta a una operación de reclutamiento masivo y organizado, no a casos aislados de migración irregular.

El silencio del Estado dominicano que indigna a las familias

Más allá de la disputa con la embajada rusa, los familiares apuntan con igual fuerza contra las autoridades dominicanas. Denuncian que el gobierno no ha brindado el acompañamiento ni la seriedad que el caso exige, y que la respuesta institucional ha sido insuficiente frente a la gravedad de la situación. Los defensores de derechos humanos que acompañan a las familias fueron aún más explícitos: “Lamentablemente desde el Estado dominicano no se han hecho los trámites que debieron haberse hecho hace ya un tiempo”.

Según los activistas, todos los canales diplomáticos disponibles han sido agotados sin resultados concretos. La frustración acumulada se traduce en un reclamo unificado: una intervención estatal inmediata que priorice el retorno de estos ciudadanos antes de que la situación se agrave aún más. El caso de los dominicanos en guerra reclutados bajo engaño ha puesto en evidencia los vacíos del Estado para proteger a sus nacionales en el exterior, especialmente en escenarios de conflicto armado. Para más información sobre los mecanismos de protección consular disponibles, puede consultarse el portal de la Cancillería de la República Dominicana.

  • Más de 50 jóvenes de Haina identificados como víctimas del reclutamiento.
  • Documentación formal entregada a la embajada rusa el 24 de agosto.
  • La cancillería dominicana también recibió los expedientes de los afectados.
  • Los jóvenes viajaron con contratos de trabajo técnico que ocultaban su destino real.
  • Fueron obligados a firmar documentos en ruso sin comprenderlos.
La Nave Digital
administrator

    Related Articles

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *