El retorno de dominicanos que participan en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania enfrenta un obstáculo legal inesperado: los contratos que estos ciudadanos firmaron de forma voluntaria con el Estado ruso. Así lo reveló el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor Bisonó, quien confirmó que las gestiones diplomáticas están en marcha, pero que esos documentos complican los procedimientos necesarios para repatriarlos.
Los contratos que frenan el retorno de dominicanos
Según explicó Bisonó, los casos documentados hasta ahora corresponden a 20 dominicanos cuyos expedientes ya fueron presentados formalmente ante las autoridades rusas. Los contratos, redactados en español y en ruso, fueron suscritos de manera individual por cada ciudadano, lo que convierte su rescisión en un proceso que depende tanto de la voluntad de las partes como de los marcos legales de Rusia. No se trata, por tanto, de una simple gestión consular, sino de una negociación con implicaciones jurídicas bilaterales.
Más allá de los 20 casos documentados, el canciller reconoció que existen informes no confirmados sobre otros ciudadanos dominicanos en territorio ruso. Para estos, la Cancillería aún no cuenta con la documentación necesaria que permita iniciar las gestiones pertinentes, lo que deja a sus familias en una situación de incertidumbre prolongada.
Lo que ha hecho el Gobierno dominicano hasta ahora
A pesar de las dificultades, el Gobierno dominicano ha activado varios canales diplomáticos. La embajada dominicana en Moscú ha enviado comunicaciones oficiales al Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia solicitando atención a estos casos. El paso más concreto ocurrió el 6 de octubre, cuando los viceministros Francisco Caraballo Núñez, de Política Exterior Bilateral, y Opinio Díaz, de Asuntos Consulares y Migratorios, se reunieron con el embajador ruso en República Dominicana, Serguéi Seredin, y le entregaron la documentación de los 20 dominicanos identificados por sus familias.
El embajador ruso se mostró dispuesto a remitir la información a las autoridades competentes en su país para su análisis y respuesta, aunque sin comprometerse a plazos concretos. La Cancillería dominicana continúa a la espera de una respuesta formal de Moscú.
- 20 dominicanos con expedientes formalmente presentados ante Rusia.
- Contratos redactados en español y ruso, firmados de forma voluntaria.
- Reunión del 6 de octubre entre viceministros dominicanos y el embajador Seredin.
- Casos adicionales sin documentación que aún no pueden ser gestionados.
La alerta que nadie esperaba: empleos falsos como puerta de entrada
Paralelo a las gestiones de repatriación, la misión diplomática dominicana en Moscú ha lanzado una advertencia que revela otra dimensión del problema: intermediarios no acreditados estarían ofreciendo trabajos engañosos y gestionando empleos en línea dirigidos a ciudadanos dominicanos, utilizando plataformas digitales para atraerlos hacia la región en conflicto. Esta modalidad de reclutamiento encubierto podría estar detrás de varios de los casos no documentados que la Cancillería aún no puede gestionar formalmente.
El patrón no es nuevo en el contexto de la guerra en Ucrania. Varios países latinoamericanos han reportado casos similares de ciudadanos captados mediante ofertas laborales fraudulentas que terminan en zonas de combate. Para República Dominicana, el desafío ahora es doble: lograr el retorno de dominicanos ya identificados y evitar que nuevos ciudadanos caigan en estas redes antes de que sea demasiado tarde.

