La Fuerza Armada de El Salvador confirmó que al menos cuatro de sus militares en Haití fueron emboscados por grupos criminales armados cuando regresaban a su campamento a bordo de un vehículo blindado. El incidente, que involucró armas de fuego y explosivos, desencadenó un operativo de búsqueda y rescate que, hasta el momento de la publicación, aún no había logrado establecer contacto definitivo con los efectivos.
Lo que reveló el comunicado de la Fuerza Armada salvadoreña
Según el comunicado oficial emitido por la institución castrense, los cuatro soldados pertenecen a la Fuerza de Tarea Libertad II, unidad desplegada en el marco de la misión internacional destinada a combatir las organizaciones criminales que operan en territorio haitiano. Durante la emboscada, los atacantes emplearon tanto armas de fuego como explosivos, lo que derivó en enfrentamientos de alta intensidad en la zona.
El vehículo blindado que transportaba a los militares fue alcanzado por varias explosiones y terminó incendiándose. A pesar de la violencia del ataque, los cuatro efectivos lograron salir del vehículo con vida, aunque su paradero exacto continuaba siendo incierto mientras las operaciones de localización seguían activas.
En respuesta inmediata al ataque, se desplegaron helicópteros para brindar apoyo aéreo a las tropas en tierra. La intervención aérea logró hacer retroceder a los grupos criminales, pero los propios helicópteros también fueron blanco de los atacantes, sufriendo impactos de bala durante las maniobras de apoyo. La situación evidenció la magnitud del poder de fuego con el que operan las bandas en la región.
La operación de rescate y el papel de la GSF
La Fuerza Armada de El Salvador trabaja en coordinación con el mando de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y otras unidades internacionales para establecer contacto con los cuatro militares en Haití y determinar su estado actual. Las condiciones de seguridad en la zona han complicado severamente los intentos de aproximación, tanto por tierra como por aire.
La GSF, por su parte, confirmó que uno de sus propios vehículos fue atacado por presuntos miembros de bandas en Santo, Croix-des-Bouquets, dentro del área metropolitana de Puerto Príncipe. La fuerza respondió al ataque y recibió respaldo aéreo para contener la amenaza. En paralelo, el organismo instó a los residentes de Santo y las áreas circundantes a permanecer en sus hogares y mantenerse alejados de la zona de operaciones mientras los enfrentamientos continuaban.
La GSF indicó que las operaciones de seguridad prosiguen en la zona y que continuará investigando las circunstancias del incidente para proporcionar nueva información en cuanto esté debidamente verificada. La coordinación entre los contingentes de distintos países presentes en Haití se activó de forma inmediata tras conocerse el ataque.
Versiones iniciales y lo que reportaron los medios haitianos
Las primeras informaciones que circularon desde Haití, incluyendo reportes preliminares, mencionaban la desaparición de cinco militares salvadoreños, con la posibilidad de que dos de ellos presentaran heridas. Sin embargo, el comunicado oficial de la Fuerza Armada salvadoreña precisó la cifra en cuatro efectivos involucrados directamente en la emboscada.
Medios haitianos, entre ellos Radiographie, sostuvieron posteriormente que cinco salvadoreños permanecían atrapados en Santo 17, aclarando que no habían sido capturados por las bandas, sino que se encontraban a la espera de ser rescatados. Esta distinción resultó relevante en un contexto donde la desinformación y la incertidumbre operacional suelen alimentarse mutuamente durante incidentes de alta tensión.
El episodio pone de relieve los riesgos que enfrentan los militares en Haití en el marco de una misión internacional que opera en uno de los entornos de seguridad más volátiles del hemisferio. La Fuerza Armada de El Salvador no ha descartado ofrecer una actualización oficial una vez que las operaciones de rescate arrojen resultados concretos.

