En medio de la inestabilidad que sacude a Haití y de tensiones geopolíticas que han golpeado economías en todo el mundo, el ministro de Turismo, David Collado, salió este jueves con un mensaje contundente: el turismo dominicano no solo resiste, sino que atraviesa uno de sus mejores momentos históricos.
El turismo dominicano, blindado ante la crisis haitiana
Consultado directamente sobre el efecto que podría tener la situación en el país vecino, Collado fue categórico. “Hasta el momento no hay ningún indicio de que esté afectando el turismo de la República Dominicana. Nuestro turismo se encuentra en el mejor momento, ha tenido nueve meses que han sido los mejores en su historia, y no observamos indicadores que puedan afectar”, declaró el funcionario.
La afirmación no es menor. Haití enfrenta una espiral de violencia protagonizada por bandas armadas que ha desplazado a cientos de miles de personas y generado una crisis humanitaria sin precedentes en la región. Sin embargo, según Collado, esa realidad no ha permeado la frontera turística dominicana ni ha alterado los flujos de visitantes internacionales hacia el país.
Lo que revela la resistencia del sector ante choques globales
El ministro fue más allá de la coyuntura haitiana y amplió el argumento hacia el escenario internacional. Para Collado, el hecho de que el turismo dominicano haya sostenido su crecimiento incluso frente a conflictos de mayor escala es la prueba más sólida de su fortaleza estructural.
“Si el conflicto bélico en Irán no impacta el turismo, que debería haberlo hecho por el costo del petróleo, combustibles e inflación, significa que nuestro turismo está en un momento sólido y preparado para enfrentar cualquier crisis”, subrayó el funcionario. El razonamiento apunta a que un sector capaz de absorber el impacto indirecto de una guerra en Oriente Medio difícilmente se verá sacudido por la inestabilidad de un país con el que República Dominicana comparte isla pero no infraestructura turística.
Entre los elementos que, según el Ministerio de Turismo, explican esta solidez se encuentran:
- Nueve meses consecutivos con cifras históricas de visitantes.
- Ausencia de indicadores negativos en reservas o cancelaciones.
- Capacidad de absorción ante shocks externos como la inflación global y el alza de combustibles.
- Posicionamiento internacional consolidado como destino de sol y playa.
Un contexto que pone a prueba la narrativa oficial
Las declaraciones de Collado se producen en un momento en que varios destinos del Caribe y América Latina han reportado afectaciones en sus industrias turísticas derivadas de la incertidumbre global. La República Dominicana, en cambio, ha apostado por una narrativa de estabilidad y crecimiento que el ministro defiende con datos de desempeño mensual.
El reto, no obstante, es sostener esa trayectoria en un entorno donde las variables externas —desde la percepción de seguridad regional hasta los costos de los vuelos internacionales— escapan al control de las autoridades locales. Por ahora, el turismo dominicano parece navegar esas aguas con más margen del que muchos anticipaban, y el Ministerio de Turismo no pierde oportunidad de subrayarlo. Más información sobre la política turística del país está disponible en el sitio oficial del Ministerio de Turismo de la República Dominicana.

