En una entrevista exclusiva en el programa “La voz de la tarde”, Félix Albert Martínez, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción, abordó los retos que enfrenta su sector en la República Dominicana, reiterando la urgencia de fortalecer la nacionalización del empleo, mejorar las condiciones laborales y reformar la percepción de la construcción entre los jóvenes.
Trayectoria sindical y lucha por la nacionalización
Martínez, con más de 30 años de experiencia en proyectos de construcción y líder sindical desde 2012, explicó el resurgimiento del sindicato impulsado por las “distorsiones del mercado laboral” que, según aseguró, han desplazado al trabajador nacional. Citó el artículo 135 del Código de Trabajo, que exige al menos un 80% de empleados dominicanos en las empresas, y lamentó que esta norma no se cumple en numerosos proyectos, dada la preferencia de muchos empleadores por mano de obra extranjera, especialmente haitiana, contratada con salarios inferiores al mínimo oficial.
El líder sindical remarcó: “La tarifa oficial del sector de la construcción no se cumple, y esto desincentiva a los jóvenes dominicanos”, refiriéndose al actual pago de hasta 600 pesos por jornada, lejos del jornal mínimo de 890 pesos para peones.
Condiciones laborales y seguridad
Martínez denunció reiteradas violaciones de las normas de salud, higiene y seguridad en las obras, enfatizando que empresas, sobre todo mipymes e ingenieros independientes, incumplen con el suministro de equipos de protección y espacios apropiados para los trabajadores. “Es obligación del empresario proveer indumentaria adecuada, agua potable y condiciones seguras, pero se economizan estos gastos”, denunció.
El entrevistado subrayó la responsabilidad compartida, instando a que también los propios empleados tomen conciencia sobre la importancia de protegerse laboralmente, aunque reconoció que sin apoyo patronal esto es difícil de implementar.
Impacto de la mano de obra extranjera y fuga de capitales
El presidente sindical señaló que más de 470,000 personas trabajan directamente en construcción, pero advirtió que la sobreoferta de trabajadores extranjeros irregulares disminuye salarios y condiciones, además de “fugar recursos” hacia Haití mediante remesas. Defendió la idea de fortalecer la presencia dominicana en el sector tanto por identidad como por beneficios socioeconómicos.
Propuestas de capacitación e inclusión
Martínez destacó iniciativas del sindicato y la Asociación Dominicana de Técnicos y Trabajadores Calificados, dando ejemplos de programas donde se capacita e inserta a jóvenes en empleo formal: “Queremos emular modelos como el colombiano SENA, que reinsertó incluso exguerrilleros mediante formación técnica”, explicó.
Abogó por la participación del Estado para crear incentivos, como subsidios de transporte, apoyo social y mantenimiento de ayudas estatales a quienes ingresan al mercado laboral, criticando que, actualmente, estos beneficios cesan al conseguir empleo. También manifestó la necesidad de modernizar la industria para hacerla atractiva a las nuevas generaciones nacionales.
Salud laboral y desafíos institucionales
Consultado acerca de la seguridad social, Martínez lamentó que los extranjeros indocumentados no accedan al SENASA, aunque admitió que reciben atención primaria de urgencia. Detalló el funcionamiento del fondo de pensiones propio del sector, pero reconoció que la protección integral sanitaria y de jubilación para constructores es limitada.
Reclamos y llamados al Estado
La entrevista concluyó con un exhorto a modernizar la articulación entre instituciones públicas y a que el Estado priorice políticas para mejorar la situación de los trabajadores. “Si el trabajo en construcción se dignifica y nacionaliza, se podrían transformar positivamente miles de vidas y fortalecer la economía interna”, sostuvo Martínez, invitando a los jóvenes a ver en el sector una vía de realización profesional y personal.