Neudi de León, jurista y dirigente nacional del Partido Revolucionario Moderno (PRM), abordó en una entrevista exclusiva en el programa Comunidad Política de La Nave Digital el desafío central que enfrentan los partidos: garantizar una auténtica democracia interna en sus estructuras. El experto, con décadas de experiencia en derecho y ciencias políticas, desglosó prácticas deficientes, obstáculos estructurales y propuestas de transformación para el sistema partidario dominicano.
Diagnóstico: déficit democrático y crisis de representatividad
Al ser consultado por la periodista Catherine Rosis sobre la situación actual de la democracia interna en los partidos políticos dominicanos, De León identificó un problema “cultural y de elite”, sumado a una “displicencia de las élites en mantener el statu quo”. Señaló que existe una tendencia a preservar la vigencia de pequeños grupos de poder dentro de las organizaciones partidarias, en detrimento de la participación real de la militancia y las bases.
“En todos los partidos, un grupito, una élite quiere siempre llevárselo todo”, advirtió De León, quien añadió que uno de los mayores obstáculos es el uso de prácticas clientelistas y el desincentivo a la participación libre de los afiliados, incluyendo castigos sutiles mediante el retiro de cargos a quienes manifiestan apoyo por otros sectores internos.
Propuestas para fortalecer la democracia interna
De León expuso tres propuestas fundamentales que, a su juicio, pueden revertir el déficit democrático en los partidos políticos dominicanos:
1. Formación política obligatoria
Propone que la formación política sea “obligatoria y universal” para todos los niveles de dirigencia, asegurando que el conocimiento partidario y la capacidad de debate sean herramientas reales de empoderamiento democrático. Criticó que los actuales programas de formación son “meras formalidades” y abogó por su profundización y supervisión.
2. Mayor representación y participación colectiva
De León sugirió modificar la estructura de organismos unipersonales para que incluyan mecanismos de decisión colectiva, rompiendo el esquema verticalista y permitiendo que dirigentes de base y mandos intermedios participen efectivamente en la toma de decisiones.
3. Separación de poder partidario y cargos públicos
El jurista apuntó que los partidos deben evitar que quienes ocupan puestos en la administración pública controlen simultáneamente la dirección partidaria, para prevenir conflictos de interés y chantajes que, según él, debilitan la meritocracia y la legitimidad de los liderazgos emergentes.
Prácticas que debilitan la democracia en los partidos
Durante la conversación, De León analizó también las principales prácticas que deterioran la vida interna de los partidos:
- La cooptación y el bloqueo de voces críticas por parte de las élites.
- El uso de recursos públicos o facilidades gubernamentales para condicionar el voto interno y perpetuar liderazgos.
- El reemplazo de la meritocracia por amiguismo y la falta de renovación generacional.
El desafío generacional y la importancia de la política
Consultado sobre el rol de los jóvenes, De León hizo un llamado a la nueva generación a involucrarse en política y no sucumbir al desencanto. “La juventud debe mirar críticamente la política, pero siendo parte”, señaló, subrayando que la transformación interna “es la solución para mantener la estabilidad democrática”.
Contexto regional y riesgo democrático
De León advirtió que la falta de democracia interna puede abrir la puerta a liderazgos autoritarios o outsiders, fenómeno que, según él, representaría un riesgo severo para la estabilidad democrática del país.
En conclusión, el dirigente reclamó una urgente transformación estructural de los partidos políticos en República Dominicana, enfocada en la educación política, la participación efectiva de las bases y la recuperación del respeto a la trayectoria y la ética en la política. “El PRM y todos los partidos necesitan dejar atrás viejas prácticas y construir organizaciones auténticamente democráticas, abiertas y transparentes”, concluyó.

