La ciudad y el estado de Nueva York han declarado estado de emergencia ante la llegada de una potente tormenta invernal, considerada por las autoridades como uno de los eventos climáticos más significativos en los últimos nueve años.
Medidas de seguridad y operativos en marcha
A partir de las nueve de la noche de este domingo y hasta el mediodía del lunes, se prohíbe la circulación de vehículos no esenciales para garantizar la seguridad vial y facilitar las labores de emergencia. Para abordar la situación, se ha establecido un amplio operativo que incluye más de 700 camiones esparciendo sal en calles y avenidas, en un esfuerzo por reducir la acumulación de hielo. Más de 2,000 trabajadores, en turnos de 12 horas, están activamente involucrados en la remoción de nieve y en mantener la movilidad en la ciudad.
Impacto en la comunidad y asistencia a personas vulnerables
Se prevén fuertes vientos y una visibilidad muy baja, lo que ha llevado a demoras y cancelaciones en los aeropuertos de la zona. Las autoridades también han decidido suspender clases para este lunes. Estados vecinos como Nueva Jersey y Connecticut están enfrentando condiciones similares.
Adicionalmente, se ha intensificado la asistencia a personas en situación de calle, a raíz de las muertes registradas durante la tormenta del pasado enero. Se espera que los efectos más intensos de este fenómeno se sientan en las próximas horas.
Esta información ha sido reportada por el periodista Luis Gerardo Núñez, de nuestra cadena aliada Telemundo.

