Paula Badosa, tenista española, se prepara para su participación en el Open de Australia con la aspiración de resurgir en su carrera tras un año complicado. En 2025, Badosa alcanzó las semifinales del torneo, pero en los últimos meses su actuación se ha visto afectada por problemas físicos.
La deportista no ha competido desde septiembre debido a una recaída en una lesión de espalda. A pesar de los desafíos, ha estado entrenando intensamente para su regreso en 2026. Sin embargo, los resultados de sus primeras competiciones no han sido favorables. Fue eliminada en la segunda ronda en Brisbane por Elena Rybakina y en la primera ronda de Adelaide ante Marie Bouzkova, evidenciando la falta de la regularidad que esperaba.
Al llegar al Open de Australia, Badosa enfrenta un panorama poco alentador. Sin embargo, su historial muestra una capacidad notable para sobreponerse a adversidades, como lo demostró hace un año cuando sorpresivamente llegó a las instancias finales del torneo, siendo eliminada solo por Aryna Sabalenka, quien le arrebató la posibilidad de avanzar.
Desafíos y expectativas en el torneo
Durante este torneo, Badosa defenderá 720 puntos obtenidos en la edición anterior. Su debut está programado para el próximo lunes frente a la invitada Zarina Diyas. En una hipotética segunda ronda, podría medirse contra Seidel o Selekhmeteva, antes de enfrentar a la cabeza de serie número seis, Jessica Pegula, en la tercera ronda.
Superar a Pegula sería solo el primer paso en un camino repleto de campeonas como Madison Keys, Amanda Anisimova, Iga Swiatek, Rybakina y Sabalenka, lo que subraya la dificultad del torneo.
Un futuro incierto
Con una trayectoria llena de retos por delante, Badosa se enfrenta a una importante prueba que marcará su situación en el ranking y su futuro en el circuito profesional.

