La República Dominicana reafirmó su apoyo a una transición democrática en Venezuela durante una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), llevada a cabo este martes. El respaldo se formuló en el contexto de la reciente detención de Nicolás Maduro.
Los representantes de los países presentes en la reunión coincidieron en que la situación actual en Venezuela requiere evitar la escalada del conflicto, así como preservar la paz regional y avanzar hacia un proceso político que garantice la estabilidad institucional y la gobernabilidad.
Durante su intervención, Francisco Caraballo, viceministro de Política Exterior Bilateral de República Dominicana, destacó que la situación en Venezuela presenta dos prioridades urgentes: la preservación del funcionamiento esencial de las instituciones y la creación gradual de una hoja de ruta democrática que sea seria, realista y planificada.
Caraballo enfatizó que dicha transición debe llevarse a cabo sin ambigüedades y en conformidad con los principios fundamentales del orden internacional, incluyendo la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.
El viceministro dominicano opinó que la OEA dispone de las herramientas jurídicas, la experiencia y la voluntad política necesaria para desempeñar un papel central en la coordinación del apoyo hemisférico al pueblo venezolano. Consideró que este apoyo debe enfocarse en facilitar un diálogo político amplio, creíble e inclusivo entre los principales actores de Venezuela, con el objetivo de lograr una “transición genuinamente venezolana”. Subrayó la importancia del acompañamiento de la comunidad internacional para asegurar las condiciones que permitan su viabilidad y éxito.
Caraballo también recordó que tras las elecciones del 28 de julio de 2024, República Dominicana no reconoció la proclamación de Maduro y exigió, junto a otros Estados, la publicación completa y la verificación internacional de las actas electorales. Este hecho resultó en la expulsión de representantes diplomáticos y consulares dominicanos de Venezuela.
“La posición es clara: así como no reconocimos a Maduro, tampoco podemos otorgar legitimidad a un régimen que intenta perpetuarse en el poder. La transición debe marcarse sin ambigüedades”, concluyó Caraballo.


