Por: Pedro Morales: Consultor en inteligencia artificial y marketing digital, director ejecutivo del grupo de medios La Nave Digital, fundador del periódico digital Liderazgo Noticioso y de la agencia de automatizaciones IA Liderazgo Digital MS.
Durante años, Occidente ha sido testigo de una degradación que parecía no tener fondo. Como ejemplo claro de esto eran las imágenes de barrios enteros en distintas ciudades de Estados Unidos convertidos en “calles zombi”, con seres humanos deshumanizados por el fentanilo bajo la mirada indiferente de las autoridades; no eran un accidente. Eran el resultado de un modelo que priorizó la ingeniería social y el libertinaje sobre el sentido común y la seguridad.
Como dije en múltiples ocasiones durante la campaña de 2024, el mundo necesitaba a un Donald Trump que pusiera orden. Hoy, en 2026, los resultados de haber abandonado la pasividad de la Agenda 2030 están a la vista de todos.
El fin del experimento del libertinaje”
La Agenda 2030, con su lenguaje cargado de “buenas intenciones” y objetivos globales, se convirtió en la práctica en una excusa para el debilitamiento de la soberanía nacional y la estructura de la familia tradicional. Se nos vendió una tolerancia que en realidad era permisividad ante el crimen y la autodestrucción.
Mientras las élites globalistas discutían sobre lenguajes inclusivos, las ciudades se hundían en una crisis de salud y seguridad sin precedentes. Hemos pasado de un sistema que “administraba” la decadencia a uno que ha decidido erradicarla.
Hace pocos días pude sentir de cerca cómo un buen amigo, trabajador y hombre de familia, desaparecía por 3 días con sus noches de su residencia, con la preocupación que eso generó entre sus más allegados, que empezaron a temer lo peor, para al final encontrarlo en estado muy degradado por el consumo de droga. Y eso no ocurrió en New York ni en Europa, sino aquí mismo en el patio.
La guerra total contra el fentanilo: Resultados, no promesas
La llegada de un liderazgo firme como Donald Trump ha permitido pasar de la retórica a la acción militar y policial. Al cierre del último año, los datos oficiales confirman una reducción del 30% en las muertes por sobredosis de fentanilo.
Este no es un número frío; son miles de familias que no han tenido que enterrar a un hijo este año. ¿Cómo se logró?
Designación de cárteles como organizaciones terroristas: Se acabó el juego de “policías y ladrones” tradicional; ahora se les combate con toda la fuerza del Estado.
Control fronterizo real: La frontera dejó de ser un colador para convertirse en un muro contra el veneno sintético.
Tolerancia cero en las calles: El fin de las zonas de “uso libre” ha devuelto los espacios públicos a los ciudadanos que trabajan y cumplen la ley.
La familia tradicional: El ancla de la sociedad
El nuevo enfoque estratégico de 2025-2026 ha puesto el foco donde siempre debió estar: la salud cultural y espiritual. Se ha entendido que no hay estado fuerte sin familias fuertes. Fomentar la familia tradicional no es “ir hacia atrás”, es volver a los cimientos que permiten que una sociedad sea estable y próspera. Es el antídoto contra la soledad y la desesperación que alimentan las adicciones.
El primer derecho humano: La seguridad física
Muchos teóricos del globalismo se llenan la boca hablando de derechos abstractos, pero olvidan el más fundamental de todos: el derecho a caminar por tu barrio sin miedo. La seguridad física es el derecho humano sobre el cual se construyen todos los demás. Sin orden, no hay libertad; solo hay la tiranía del más fuerte o del más violento.
Lo dije en 2024
Recuerdo perfectamente decir que Estados Unidos necesitaba recuperar ese “espíritu de Rocky”. Ese boxeador que recibe golpes pero que se entrena con disciplina, que cuida de los suyos y que no se rinde ante el caos. Limpiar las calles de drogas y devolverles la dignidad a nuestras ciudades es nuestro “entrenamiento de campeones”. Hemos salido de la esquina del ring y estamos recuperando el centro y, sin lugar a dudas Donald Trump es ese entrenador ideal que lleva a su púpilo a seguir luchando por el camino correcto.
La recuperación del orden social en este nuevo periodo de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos es la prueba de que, cuando se protege a la familia y se combate al crimen sin complejos, la sociedad sana. El libertinaje de la agenda anterior solo nos trajo “zombis”; el orden actual nos está devolviendo ciudadanos orgullosos.


