El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que su país responderá “en consecuencia” tras recopilar todos los detalles sobre el operativo de Cuba que resultó en la muerte de cuatro personas en una lancha procedente de Florida.
Declaraciones de Rubio en la cumbre de Caricom
Durante una cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) en San Cristóbal y Nieves, Rubio afirmó: “No voy a especular ni a opinar; quiero saber qué ocurrió. Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y responderemos como corresponde”. Agregó que la información disponible proviene solamente de las autoridades cubanas y que la Administración de Donald Trump está interesada en obtener información independiente sobre el incidente.
El jefe de la diplomacia estadounidense también negó haber mantenido conversaciones con el Gobierno cubano sobre el ataque y descartó que personal del Gobierno de EE.UU. haya estado involucrado en el tiroteo. Además, mencionó que la embajada estadounidense en La Habana ha solicitado acceso a los sobrevivientes, quienes supuestamente son ciudadanos estadounidenses, para conocer su situación.
Detalles del incidente y contexto de tensión
Rubio destacó: “Verificaremos de forma independiente y, a medida que recopilemos más información, estaremos preparados para responder en consecuencia”. Según el Ministerio del Interior de Cuba, la Tropa Guardafrontera cubana mató a cuatro tripulantes de una lancha rápida que no obedeció la orden de alto en aguas territoriales cubanas y abrió fuego contra la embarcación de seguridad. Además, el comunicado mencionado indicó que seis personas resultaron heridas, incluyendo al comandante de la embarcación cubana que participó en el operativo.
- El incidente ocurrió en la mañana del miércoles.
- La lancha rápida tenía matrícula de Florida, identificada como FL7726SH.
- El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación.
De acuerdo con el diario The New York Times, la lancha no formaba parte de una flotilla ni pertenecía a la Guardia Costera o la Armada de Estados Unidos. La embarcación involucrada parece ser una lancha de motor Pro-Line de aproximadamente siete metros, construida en 1981, y comúnmente utilizada como barco pesquero.
Este evento se produce en un contexto de tensión entre Estados Unidos y Cuba, tras la imposición de un bloqueo petrolero por parte de Washington e instancias a La Habana para alcanzar un acuerdo. En años recientes, se han registrado varios incidentes similares, incluyendo dos en 2022, uno de los cuales involucró a una lancha rápida estadounidense que disparó contra fuerzas guardafronteras cubanas en Cuba.
