El estrecho de Ormuz, el pasaje marítimo más estratégico del planeta para el transporte de petróleo, fue escenario esta semana de una brecha que nadie esperaba: tres buques bajo sanciones estadounidenses lo cruzaron sin ser detenidos, a pesar de que la Armada de Estados Unidos mantiene un despliegue de 15 buques de guerra en la zona y había advertido que cualquier embarcación no autorizada podría ser interceptada o capturada. La primera prueba real del bloqueo terminó sin una sola intercepción.
Lo que revela el cruce del estrecho de Ormuz
El primero en atravesar el estrecho fue el Rich Starry, un petrolero de bandera china perteneciente a Shangai Xuanrun Shipping. El buque transportaba 250.000 barriles de metanol desde Emiratos Árabes Unidos con destino a China y estaba bajo el radar de Washington por sus vínculos comerciales con Irán. Según Lloyd’s List, especializada en inteligencia marítima, el Rich Starry reanudó su navegación y salió del estrecho sin encontrar resistencia, a pesar de que el bloqueo había sido anunciado para las 4 de la tarde del lunes.
El segundo buque fue el Murlikishan, con bandera de Madagascar, que ha transportado en el pasado crudo ruso e iraní. En este caso navegaba vacío, con rumbo a puertos de Irak para cargar crudo. Al igual que el Rich Starry, el Murlikishan figura en la lista de sancionados del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su participación en el transporte de productos iraníes. El tercer buque, el Peace Gulf, de bandera panameña y habitual transportador de nafta iraní, completó el cruce sin incidentes.
Los tres casos comparten un denominador común: ninguno fue interceptado, capturado ni desviado. La advertencia militar quedó, al menos por ahora, sin efecto práctico.
Por qué este episodio sacude la estrategia de EEUU en la región
El presidente Donald Trump había declarado en entrevista con Fox News que se tomarían las medidas necesarias para limpiar el estrecho de Ormuz de minas iraníes, y anunció el respaldo de varios países aliados, entre ellos el Reino Unido. La retórica era contundente. Sin embargo, el paso de tres buques sancionados en las primeras horas del bloqueo expone una distancia significativa entre el anuncio y la ejecución.
Paralelamente, las autoridades iraníes distribuyeron instrucciones a los buques en la zona instándolos a seguir rutas designadas para evitar incidentes con minas, advirtiendo del riesgo de colisiones fuera de esos corredores. La maniobra iraní, más discreta pero igualmente calculada, buscaba mantener el flujo de tráfico bajo sus propias condiciones, sin confrontación directa con la flota estadounidense.
- Rich Starry (bandera china): transportaba 250.000 barriles de metanol desde Emiratos Árabes Unidos a China.
- Murlikishan (bandera de Madagascar): navegaba vacío hacia puertos iraquíes para cargar crudo.
- Peace Gulf (bandera de Panamá): habitual transportador de nafta iraní.
Los tres buques están sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por sus vínculos con el comercio de hidrocarburos iraníes. Su paso sin obstáculos por el estrecho de Ormuz representa la primera brecha documentada desde el anuncio del bloqueo y plantea preguntas directas sobre la capacidad operativa real del despliegue naval estadounidense en la zona, o sobre la voluntad política de aplicarlo con la contundencia anunciada. En cualquier caso, el episodio redefine los términos del pulso entre Washington y Teherán en uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo.

