El béisbol de Grandes Ligas volvió a reescribir su historia económica. La MLB estableció un nuevo récord salarial al inicio de la temporada 2025, con un salario promedio de 5,34 millones de dólares, un incremento del 3,4% respecto al año anterior. El dato no es solo una cifra: refleja una industria que sigue expandiéndose a pesar de las tensiones entre propietarios y peloteros, con un convenio colectivo que expira en diciembre.
Los Mets, cuatro años consecutivos al frente del gasto
Por cuarto año consecutivo, los Mets de Nueva York encabezan el gasto en la liga con una nómina de 352,2 millones de dólares, cifra que se acerca al récord de 355,4 millones que ellos mismos establecieron la temporada pasada. El crecimiento es sostenido: en el ciclo anterior habían invertido 322,6 millones. Sin aplicar los descuentos por dinero diferido —que solo afectan a tres jugadores del equipo— el total real ascendería a 360 millones.
Los Dodgers de Los Ángeles, actuales campeones de la Serie Mundial, ocupan el segundo lugar con 316,6 millones, ligeramente por debajo de los 319,5 millones del año pasado. Sin embargo, si se excluyen los acuerdos de dinero diferido de nueve jugadores, su nómina real llegaría a 395,2 millones, lo que los convertiría en el equipo con mayor compromiso financiero efectivo de la liga. Los Yankees de Nueva York completan el podio con 297,2 millones, seguidos de Filadelfia con 282 millones y Toronto con 269 millones, los mismos cinco equipos que lideraron el gasto la temporada anterior.
Juan Soto, el jugador mejor pagado por segunda temporada consecutiva
Juan Soto, jardinero de los Mets, encabeza por segundo año consecutivo la lista de los jugadores individuales mejor remunerados con un salario de 61,9 millones de dólares, una cifra que no tiene parangón en la historia del béisbol activo. La brecha con el resto es considerable: el segundo lugar lo ocupa Cody Bellinger, jardinero de los Yankees, con 42,5 millones.
El tercer escalón lo comparten dos peloteros con 42 millones cada uno: Zack Wheeler, lanzador de los Filis de Filadelfia, y Bo Bichette, tercera base de los Mets. Cierran el top cinco Vladimir Guerrero Jr., primera base de Toronto con 40,2 millones, y Aaron Judge, jardinero de los Yankees, con 40 millones exactos. En total, 19 jugadores superaron los 30 millones de dólares este año, cuatro más que en la temporada anterior, y 74 alcanzaron los 20 millones, frente a los 66 del ciclo pasado.
La brecha entre equipos grandes y pequeños se amplía
El contraste entre los extremos de la liga es cada vez más pronunciado. La nómina de los Mets supera en más de cinco veces la de Cleveland, el equipo con menor inversión, que apenas alcanza los 62,3 millones de dólares. Este año, ocho equipos operaron con nóminas por debajo de los 100 millones, tres más que la temporada anterior, mientras que seis franquicias superaron los 250 millones, frente a cuatro el año pasado.
Entre los movimientos más llamativos del ciclo destaca Detroit, que incrementó su nómina en 64,2 millones hasta llegar a 206,7 millones tras fichar al lanzador Framber Valdez y recuperar a Gleyber Torres. Atlanta también apostó fuerte con un aumento de 44,1 millones, y los Cachorros de Chicago, Toronto y los propios Mets crecieron cerca de 30 millones cada uno. En el extremo opuesto, Minnesota recortó 46,3 millones para situarse en 96,5 millones, y San Luis bajó de 141,5 a 100,4 millones, incluyendo 44 millones transferidos a Arizona y Boston en intercambios.
El salario medio sube, pero aún lejos de su récord histórico
Más allá de las grandes cifras, el salario medio del béisbol subió a 1,4 millones de dólares, aunque todavía se mantiene por debajo del récord de 1,65 millones registrado en 2015. Las nóminas contemplan los salarios de 942 jugadores en los rosters de inicio de temporada y en listas de lesionados, sin incluir a quienes están en listas restringidas o asignados a ligas menores.
La concentración salarial también avanza: los 50 jugadores mejor pagados acaparan el 30% del total de salarios, un punto más que en los dos años anteriores, y los 100 primeros reciben el 49%, frente al 48% de la temporada pasada. En el otro extremo, 31 peloteros cobraron el salario mínimo de 780,000 dólares. Bajo el convenio colectivo vigente, que expira en diciembre, el salario promedio ha crecido un 28% en total, con un ritmo anual del 5,6%, lo que anticipa que las negociaciones del próximo acuerdo serán determinantes para el futuro económico de la liga.

