Philadelphia 76ers escribió una de las páginas más dramáticas de los playoffs de la NBA al eliminar a los Boston Celtics con un contundente 109-100 en el séptimo y decisivo partido de la serie. El equipo de Filadelfia completó una remontada que parecía imposible: de estar abajo 3-1 en la serie, ganaron tres encuentros consecutivos para avanzar a las semifinales de la Conferencia Este. El motor de todo fue Joel Embiid, quien firmó una actuación monumental que selló el destino de la serie.
Lo que hizo Embiid para hundir a los Celtics
El pívot camerunés fue el protagonista absoluto de la noche. Con 34 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias, Embiid no solo dominó estadísticamente, sino que lo hizo con una carga simbólica enorme: Boston había sido su bestia negra durante años. Los Celtics le habían cerrado el paso en los playoffs en 2018, 2020 y 2023, convirtiendo esta eliminatoria en una deuda personal que finalmente saldó. La ironía del momento fue que lo logró precisamente cuando el rival no contaba con su figura máxima: Jayson Tatum no pudo jugar por un problema en la rodilla izquierda, una ausencia que alteró por completo los planes del entrenador Joe Mazzulla.
Sin Tatum, Boston recurrió a un alineamiento alternativo que no funcionó con regularidad. Varios jugadores no lograron sumar puntos en momentos clave, aunque Jaylen Brown y Derrick White, los dos sobrevivientes del título de 2024, respondieron con 33 y 26 puntos respectivamente. No fue suficiente. El cierre de Tyrese Maxey en los minutos finales terminó por sentenciar el partido y apagar cualquier esperanza de remontada local.
Una remontada que no se veía desde 1982
El contexto histórico de este triunfo lo hace aún más significativo. Philadelphia no superaba a los Celtics en los playoffs desde 1982, una sequía de más de cuatro décadas que convierte esta victoria en un hito generacional para la franquicia. Los Sixers, además, llegaron a esta eliminatoria desde el repechaje, lo que hacía aún menos probable que pudieran desafiar al campeón vigente de la NBA.
La serie tuvo un inicio adverso para Filadelfia. Boston aprovechó la ausencia de Embiid, quien se perdió los primeros partidos por una operación de apendicitis, para construir una ventaja de 3-1 que parecía definitiva. Sin embargo, el regreso del pívot cambió radicalmente el rumbo de los encuentros. Con él en cancha, los 76ers ganaron los tres partidos restantes de forma consecutiva, forzando el séptimo juego y luego resolviéndolo con autoridad.
- Embiid ausente por apendicitis en los primeros partidos de la serie
- Celtics tomaron ventaja de 3-1 con el pívot fuera
- Regreso de Embiid desencadenó tres victorias consecutivas de Philadelphia
- Tatum no jugó el séptimo partido por lesión en la rodilla izquierda
- 76ers elimina a Celtics por primera vez en playoffs desde 1982
El momento en que Boston estuvo a punto de revertirlo
El partido no fue un paseo para Philadelphia. Los Celtics, incluso sin Tatum, mostraron el carácter que los llevó al título el año anterior. Tras verse 18 puntos por debajo en el marcador, Boston ejecutó una remontada parcial que los acercó a un solo punto de diferencia, generando tensión en el Wells Fargo Center. Fue en ese momento donde la solidez de Maxey y la experiencia de Embiid resultaron determinantes: los fallos en los tiros de los locales y el cierre efectivo de los visitantes disiparon cualquier posibilidad de sorpresa.
Para Boston, esta derrota cierra una temporada atípica. A pesar de haber terminado como segundo clasificado de la Conferencia Este, el equipo enfrentó la baja de su estrella en el momento más decisivo y los efectos de cambios significativos en su plantilla. El campeón de 2024 queda eliminado en primera ronda, una caída que abre preguntas sobre el futuro inmediato de la franquicia. Puedes seguir la actualidad de la NBA en su sitio oficial.
Philadelphia, en cambio, avanza con impulso y confianza a las semifinales de la Conferencia Este, donde medirá fuerzas con los New York Knicks, cabeza de serie número tres. El duelo entre Embiid y los Knicks promete ser el siguiente capítulo de unos playoffs que ya han entregado momentos para el recuerdo.

