Los New York Knicks volvieron a escribir historia este martes al clasificarse a las Finales NBA por primera vez en 24 años, después de barrer a los Cleveland Cavaliers con un contundente 130-93 que dejó sin argumentos a cualquier rival. El Madison Square Garden estalló, las calles de Manhattan lo sintieron y una ciudad entera recordó por qué el baloncesto tiene una dirección: la Quinta Avenida.
La noche que los Knicks sellaron su regreso a las Finales NBA
El partido no tuvo historia desde el primer cuarto. Cleveland intentó sostener el ritmo inicial, pero una racha de 20-0 de los Knicks desmanteló cualquier resistencia y convirtió el encuentro en una celebración anticipada. Al descanso, Nueva York ya mandaba 68-49, y en el último cuarto llegó a construir una ventaja máxima de 45 puntos que obligó al cuerpo técnico a retirar a sus titulares con 7:47 minutos por jugar. El marcador final, 130-93, fue tan elocuente como definitivo.
Karl Anthony-Towns fue el motor del equipo con 19 puntos y 14 rebotes, una actuación doble-doble que combinó presencia física y acierto ofensivo. Desde el banquillo, Landry Shamet sorprendió con 16 puntos, mientras que Mikal Bridges y Jalen Brunson aportaron 15 cada uno en una demostración de profundidad de plantilla que ha sido la firma de este equipo durante toda la postemporada. Por los Cavaliers, Donovan Mitchell anotó 31 puntos, pero no fue suficiente para evitar la primera barrida que sufre Cleveland en playoffs desde las Finales de 2018 ante Golden State.
Lo que revela esta barrida: un equipo que ya pertenece a la historia
Con este resultado, los Knicks completaron una barrida de cuatro juegos en la final de la Conferencia Este y se convirtieron en el cuarto equipo en encadenar once victorias consecutivas en playoffs, igualando la racha que protagonizó Golden State en 2017. No es un dato menor: habla de un equipo que no solo ganó una serie, sino que lleva semanas funcionando como una máquina sin fisuras.
Esta será la tercera participación de los Knicks en las Finales de su historia. La primera fue en 1994, cuando cayeron ante Houston; la segunda, en 1999, cuando San Antonio los derrotó. El único título de la franquicia data de 1973, hace más de cinco décadas. El peso de esa espera se sintió en cada rincón del pabellón, donde entre el público se encontraban figuras como Spike Lee, Tracy Morgan y Timothée Chalamet junto a Kylie Jenner, testigos de un momento que la ciudad llevaba generaciones reclamando.
- Finales NBA 1994: Knicks derrotados por Houston Rockets
- Finales NBA 1999: Knicks derrotados por San Antonio Spurs
- Último título: 1973
- Racha actual en playoffs: 11 victorias consecutivas
Mike Brown y el rival que espera en las Finales
Mike Brown, nuevo entrenador de los Knicks, logró algo que muy pocos consiguen: llegar a las Finales NBA en su primer año al frente del equipo. Según los registros, esta es la decimoquinta ocasión desde la fusión de la NBA y la ABA en 1976 que un entrenador debuta en Finales con su nuevo equipo. Brown ya conoce ese escenario: en 2007 llegó a esta instancia con los Cleveland Cavaliers, lo que convierte este regreso en un capítulo personal tan significativo como el colectivo.
El próximo rival de Nueva York saldrá de la final de la Conferencia Oeste, donde el vigente campeón, los Oklahoma City Thunder, y los San Antonio Spurs se encuentran empatados. El quinto partido de esa serie se disputará en Oklahoma City el martes. Quien gane tendrá ventaja de campo en las Finales NBA, que arrancarán el 3 de junio. Nueva York, mientras tanto, ya espera. Y lleva 24 años haciéndolo. Más información sobre el formato y la historia de la competición en el sitio oficial de la NBA.

