Las remesas BCRD vuelven a marcar una tendencia al alza. El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que entre enero y julio de 2026 el país recibió un total de US$7,316.4 millones en remesas, lo que representa un incremento de US$442.0 millones respecto al mismo período del año anterior, equivalente a una expansión del 6.4 %. La cifra consolida a las transferencias familiares del exterior como uno de los pilares más sólidos de la economía dominicana, incluso en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias.
Lo que revela el dato de julio: crecimiento pese al contexto global
Solo en julio de 2026, las remesas totalizaron US$1,097.1 millones, un aumento de US$49.3 millones frente al mismo mes de 2025, lo que equivale a una expansión interanual del 4.7 %. Este resultado cobra mayor relevancia si se considera el escenario externo adverso: los conflictos en Medio Oriente han presionado al alza los precios del petróleo y la inflación global, reduciendo el ingreso disponible de los hogares en los países emisores. Que el flujo haya crecido en ese contexto habla de la resiliencia de la diáspora dominicana y de su compromiso con las familias en el país.
El motor principal sigue siendo Estados Unidos, que aportó el 81.4 % del total mensual, equivalente a US$814.7 millones. El mercado laboral estadounidense mostró señales positivas en julio: la tasa de desempleo se ubicó en el 4.1 %, por debajo del 4.2 % registrado en junio, y el índice PMI no manufacturero del ISM alcanzó 54.1, reflejando expansión en el sector servicios, donde se concentra una parte significativa de la comunidad dominicana. Aunque se perdieron 23,000 empleos en ese período, el balance general del mercado laboral se mantuvo favorable.
Remesas BCRD: de dónde vienen y a dónde llegan
Más allá de Estados Unidos, el reporte del BCRD detalla una red de países emisores que refleja la dispersión geográfica de la diáspora dominicana. En julio, las principales fuentes fueron:
- Estados Unidos: US$814.7 millones (81.4 % del total)
- España: US$65.9 millones (6.6 %), consolidada como segunda fuente
- Italia: 1.4 % del flujo total
- Haití y Suiza: 1.2 % cada uno
- Otros países como Francia, Canadá y Alemania completaron el resto
En cuanto a la distribución interna, el Distrito Nacional concentró el 50.4 % de las remesas recibidas en julio, seguido de Santiago con el 9.5 % y Santo Domingo con el 6.8 %. En conjunto, estas tres zonas metropolitanas absorbieron más de dos tercios del total, el 66.7 %, lo que evidencia la concentración urbana de los beneficiarios y plantea interrogantes sobre el alcance de estos flujos en las provincias más alejadas.
El efecto macroeconómico: reservas récord y peso más fuerte
El impacto de las remesas va más allá de los hogares que las reciben. Según el BCRD, estas entradas de divisas han contribuido a la apreciación del peso dominicano, que ganó un 8.0 % frente al dólar estadounidense desde diciembre de 2025. Al mismo tiempo, las reservas internacionales cerraron julio de 2026 en US$15,253.0 millones, equivalentes al 10.8 % del PIB y suficientes para cubrir aproximadamente 5.5 meses de importaciones, superando los umbrales recomendados por el Fondo Monetario Internacional.
Estos indicadores refuerzan la estabilidad del mercado cambiario y la capacidad del país para absorber choques externos, un mensaje que el Banco Central ha subrayado en un momento en que la incertidumbre global sigue siendo elevada.
Las proyecciones que cambian la escala del año
El horizonte para el cierre de 2026 es ambicioso. El BCRD proyecta que los ingresos por turismo superen los US$11,900 millones, mientras que las remesas podrían alcanzar más de US$12,200 millones. A eso se suman exportaciones totales estimadas en alrededor de US$17,300 millones y una inversión extranjera directa (IED) de sobre US$5,300 millones. Si estas proyecciones se cumplen, los ingresos totales de divisas superarían los US$50,200 millones al finalizar el año, una cifra sin precedentes para la economía dominicana.
El Banco Central de la República Dominicana reafirmó su compromiso con el monitoreo del entorno económico internacional para implementar las medidas necesarias que protejan la estabilidad de precios y del mercado cambiario. En ese marco, las remesas BCRD seguirán siendo un indicador clave para medir el pulso de la economía y el bienestar de millones de familias dominicanas.

