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Colombia abandona búsqueda de supervivientes tras terremoto

Colombia abandona búsqueda de supervivientes tras terremoto

Una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia, las operaciones de emergencia han cruzado un umbral difícil de asumir: la búsqueda de supervivientes ha dado paso, de forma oficial, a la recuperación de cuerpos. Lo que comenzó como una carrera contra el tiempo se convierte ahora en una labor de duelo colectivo, con más de 140 horas de operaciones acumuladas y la esperanza de encontrar vida entre los escombros reduciéndose a cada hora que pasa.

Por qué Colombia abandonó la búsqueda de supervivientes

Los equipos israelíes de las Fuerzas de Defensa de Israel, desplegados en varios puntos de Cali junto a bomberos de Bogotá, Jamundí y la propia ciudad, así como efectivos de la Armada y la Policía, han sido explícitos: la posibilidad de encontrar personas con vida disminuye considerablemente después de varios días sin rescates exitosos. Tras más de 140 horas de operaciones, las autoridades locales han declarado formalmente que la emergencia entra en una etapa de recuperación centrada en las víctimas mortales, la limpieza de escombros y la evaluación estructural de los edificios afectados.

En el conjunto residencial Torres del Limonar, uno de los puntos más críticos de Cali, se han recuperado 25 cuerpos, con otros tres identificados y cuyo rescate estaba programado para este domingo. Los equipos israelíes, por su parte, han recuperado cuatro cuerpos en las últimas 24 horas en distintos sectores de la ciudad. La transición no es solo operativa: implica un cambio profundo en el estado emocional de los rescatistas, las familias y las instituciones que han sostenido la esperanza durante siete días.

El balance que revela la magnitud real del desastre

Según el último informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el número de fallecidos se sitúa en 289 personas, una cifra que, paradójicamente, es cinco menos que en el recuento anterior. La reducción no responde a una mejora en la situación, sino a un proceso de verificación cruzada entre reportes iniciales —en su mayoría verbales— y los registros oficiales de la Fiscalía y Medicina Legal, con el objetivo de eliminar duplicidades.

El resto del balance confirma la escala del golpe:

  • 4.187 heridos registrados hasta la fecha.
  • 143 personas desaparecidas aún sin localizar.
  • 354 personas rescatadas con vida desde el inicio de las operaciones.
  • 127.557 viviendas con daños, de las cuales 26.945 quedaron completamente destruidas.
  • 66 edificios colapsados en todo el territorio afectado.
  • 450 municipios en 15 departamentos con algún nivel de afectación.

En Cali, el Ayuntamiento informó que ya se han retirado más de 18.000 toneladas de escombros, una cifra que ilustra tanto la destrucción como el ritmo de las operaciones de limpieza en curso.

Cali necesitará 10 billones de pesos y tres años para reconstruirse

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, ha puesto números concretos a lo que se viene: la ciudad requerirá aproximadamente 10 billones de pesos —unos 3.200 millones de dólares— y un período de tres años para estabilizarse y avanzar hacia una reconstrucción resiliente frente a futuros desastres. Para financiar ese proceso, Eder ha propuesto la creación de un mecanismo especial similar al que se implementó tras el terremoto de 1999 en Armenia y su zona de influencia, un modelo que permitió canalizar recursos de forma estructurada durante años.

La respuesta del sector privado no se ha hecho esperar. La familia Gilinski, considerada la más acaudalada del país, anunció una donación de 150.000 millones de pesos —cerca de 48 millones de dólares— destinada a la reparación de hospitales y escuelas en Cali. Esta aportación se suma a los más de 200.000 millones de pesos comprometidos el viernes anterior por otros empresarios colombianos, consolidando una respuesta corporativa sin precedentes recientes en el país.

En el ámbito deportivo, el exfutbolista Mario Yepes anunció un partido benéfico titulado ‘Levantemos a Colombia’, programado para el próximo viernes en el estadio El Campín de Bogotá, con la participación de leyendas del fútbol nacional. Mientras tanto, la Ciudadela Alberto Galindo —que iba a albergar el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez— se ha reconvertido en un centro de acopio con más de 1.200 voluntarios activos.

Lo que nadie ve: las zonas rurales que aún esperan ayuda

Mientras Cali concentra la atención mediática y los recursos de emergencia, en algunas áreas rurales del Valle del Cauca la situación permanece sin resolver. Habitantes de Ansermanuevo y El Cairo denuncian que aún esperan la llegada de las autoridades para evaluar los daños, con viviendas prácticamente destruidas y familias que han colocado banderas con mensajes de ‘Ayuda, SOS’ para hacerse visibles desde el aire.

El alcalde interino de El Cairo, Carlos Alberto Correa, reconoció que el censo en las zonas rurales no se ha completado, dado que los esfuerzos iniciales se concentraron en el área urbana. La brecha entre la respuesta institucional en los centros urbanos y la realidad de los municipios más alejados es uno de los desafíos más urgentes que enfrenta Colombia en esta nueva fase de la emergencia, donde la búsqueda de supervivientes ha cedido el paso a la reconstrucción de vidas enteras.

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