El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, anticipó que el Gobierno de Luis Abinader realizará nuevos cambios en el gabinete y reconoció que persisten retos críticos en sectores como electricidad, educación y atención primaria en salud. Las declaraciones, ofrecidas durante una entrevista en el programa Balance: La otra mirada, transmitido por CDN 37, dibujan un balance honesto de lo logrado y lo que aún falta por resolver en la actual gestión.
Cambios en gabinete: renovar energías para la recta final
Paliza defendió sin rodeos los ajustes recientes en el equipo de gobierno y fue más allá: anunció que se anticipan más reubicaciones de funcionarios. Su argumento central es que estos movimientos no responden a crisis internas, sino a una estrategia deliberada para renovar las energías dentro de la administración. El ministro reveló además la existencia de un sistema interno que permite evaluar el cumplimiento de metas por parte de cada institución, y sugirió la posibilidad de hacer público ese mecanismo para que la ciudadanía pueda ejercer un seguimiento directo del desempeño gubernamental.
La transparencia de ese sistema, de concretarse, representaría un cambio significativo en la rendición de cuentas del Estado dominicano. Por ahora, Paliza lo presentó como una herramienta de gestión interna que ya orienta las decisiones sobre qué funcionarios permanecen y cuáles son reubicados.
Lo que revelan los números: pobreza baja, electricidad sigue pendiente
El ministro trazó un contraste entre el punto de partida y el momento actual. Según sus cifras, la tasa de pobreza cayó de aproximadamente 30% durante la pandemia a un rango de entre 15% y 17% en la actualidad, un descenso que calificó como evidencia de que la República Dominicana se encuentra en una mejor situación que hace seis años. Sin embargo, fue enfático en señalar que ese avance no puede ocultar las deudas pendientes.
El sector eléctrico encabeza la lista de asignaturas sin resolver. Paliza admitió que se requieren avances significativos, especialmente en distribución y comercialización, dos eslabones históricamente débiles del sistema energético dominicano. A estos se suman la educación y la atención primaria en salud, áreas en las que el ministro reconoció que el país debería haber progresado más. En ese contexto, mencionó que la reforma fiscal de 2024 fue diseñada, en parte, para generar los recursos necesarios que fortalezcan precisamente la atención primaria.
Transporte masivo y seguridad: los compromisos con fecha
Sobre movilidad urbana, Paliza fue concreto: es necesario acelerar las inversiones en transporte masivo, y proyectó que para 2028 se incorporarán aproximadamente 38 kilómetros adicionales de estos sistemas al país. La cifra sitúa la expansión del transporte como uno de los compromisos con plazo definido dentro de la agenda gubernamental.
En materia de seguridad, el ministro aseguró que la tasa de homicidios se ubica por debajo de ocho por cada 100,000 habitantes, un indicador que el Gobierno presenta como logro. No obstante, Paliza reconoció que los delitos menores y los feminicidios requieren mayor atención, una admisión que contrasta con el optimismo general del balance y que señala dos frentes donde la política pública aún no ha encontrado respuestas suficientes.
- Reducción de pobreza: de ~30% (pandemia) a 15-17% actual
- Sector eléctrico: distribución y comercialización como prioridades urgentes
- Atención primaria: reforma fiscal 2024 como fuente de financiamiento
- Transporte masivo: ~38 km adicionales proyectados para 2028
- Homicidios: tasa por debajo de 8 por cada 100,000 habitantes
- Feminicidios y delitos menores: áreas que demandan mayor intervención
Economía con confianza, pero con reservas ante el contexto global
Paliza cerró su intervención con una nota de cautela optimista. Expresó confianza en el comportamiento de la economía dominicana para los próximos dos años, aunque advirtió que eventos internacionales podrían alterar ese panorama. La referencia, sin precisar fuentes externas concretas, refleja la consciencia del Gobierno sobre la vulnerabilidad de una economía pequeña y abierta ante shocks globales. Los cambios en gabinete que se avecinan, en ese sentido, no son solo una respuesta a resultados internos, sino también una preparación para navegar un entorno internacional que el propio ministro calificó de incierto.

