La Fuerza de Supresión de Pandillas de Haití intensificó su ofensiva contra las bandas armadas que dominan la capital con una operación nocturna en Cité Soleil que dejó dos presuntos pandilleros muertos, varios heridos y dos detenidos. El operativo, ejecutado en la madrugada del martes, forma parte de una estrategia sostenida para recuperar el control de uno de los sectores más peligrosos de Puerto Príncipe.
Lo que revela la operación en Cité Soleil
La Fuerza de Supresión de Pandillas —conocida por sus siglas en inglés como GSF— describió el operativo como una “operación específica de búsqueda y limpieza” sustentada en información de inteligencia previa. El objetivo declarado era triple: eliminar barricadas que obstaculizan el tránsito, despejar posiciones ocupadas por las bandas y reducir su capacidad operativa en la zona. Según el comunicado oficial de la institución, la acción se concentró en la denominada Ruta Soleil 9, un corredor estratégico que permite el acceso a infraestructuras críticas y comunidades aledañas que han permanecido virtualmente sitiadas por grupos armados.
El saldo del enfrentamiento incluyó dos presuntos miembros de bandas abatidos, otros con heridas descritas como “graves” y dos arrestados. Además, las fuerzas de seguridad incautaron un arsenal que evidencia el nivel de armamento que circula en la zona:
- Tres armas de fuego
- Cargadores y munición
- Una radio de comunicaciones
- Dos motocicletas
El decomiso de equipos de comunicación y transporte apunta a que las bandas operan con una logística estructurada, lo que convierte cada incautación en un golpe directo a su capacidad de coordinación.
La GSF y el desafío de recuperar Puerto Príncipe
La Fuerza de Supresión fue establecida hace aproximadamente un año por resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con el mandato específico de combatir a las pandillas que controlan una porción significativa de la capital haitiana. Desde su creación, la GSF ha protagonizado una serie de operativos que buscan revertir años de expansión territorial de estos grupos, los cuales han llegado a dominar barrios enteros e imponer sus propias reglas en comunidades donde el Estado haitiano tiene presencia mínima.
El operativo de Cité Soleil no fue un hecho aislado. Solo días antes, el lunes, la GSF ejecutó otra acción en Tabarre, otro sector de Puerto Príncipe, en la que desplegó vehículos blindados y helicópteros. En esa ocasión, cientos de efectivos lograron penetrar en “zonas inaccesibles” para los blindados, incluyendo pasajes angostos y estructuras abandonadas que, según las autoridades, eran utilizadas por las bandas como refugios y puntos de control. La combinación de medios aéreos y terrestres en ambas operaciones refleja una doctrina táctica que busca eliminar los márgenes de escape que históricamente han aprovechado los grupos armados en entornos urbanos densos.
Haití atraviesa una de las crisis de seguridad más graves de su historia reciente. Las bandas armadas han expandido su influencia más allá de los barrios marginales tradicionales, afectando rutas comerciales, hospitales y servicios básicos. En ese contexto, cada operación de la Fuerza de Supresión es tanto un golpe táctico como una señal política de que el Estado, con apoyo internacional, no ha abandonado la disputa por el territorio.

