El director del Servicio Nacional de Salud (SNS), doctor Julio César Landrón, salió al paso este lunes con un doble mensaje: los centros de la Red Pública seguirán operando sin importar lo que ocurra, y el camino correcto para resolver las diferencias con el gremio médico pasa por el diálogo con CMD, no por la paralización de los servicios. La declaración llega horas antes del paro convocado por el Colegio Médico Dominicano (CMD), una medida que, según el propio Landrón, terminaría golpeando principalmente a quienes menos pueden defenderse: los pacientes.
Lo que está en juego si el paro médico avanza
La convocatoria del CMD para este martes pone sobre la mesa una pregunta que las autoridades sanitarias no pueden ignorar: ¿quién paga el costo de una paralización? Para Landrón, la respuesta es clara. Los más afectados serían los pacientes que dependen de consultas y atención médica en los hospitales públicos, personas que en muchos casos no tienen alternativa privada a la que recurrir. Desde esa perspectiva, el director del SNS enmarcó su llamado no como una defensa institucional, sino como una advertencia sobre las consecuencias humanas concretas de sostener el paro.
El funcionario fue explícito al señalar que la paralización de los servicios de salud no es una herramienta neutral: tiene un costo directo sobre la población más vulnerable, y ese costo no puede quedar fuera del cálculo del gremio médico al momento de tomar decisiones. La postura del SNS no niega las demandas del CMD, pero sí cuestiona el momento y la forma de presionar.
El pedido de compás de espera y el regreso de Abinader
En el centro de la propuesta de Landrón está una solicitud concreta: que el CMD considere un compás de espera antes de activar el paro, con el objetivo de retomar el diálogo con CMD una vez que el presidente Luis Abinader regrese al país, donde se encuentra temporalmente. La lógica detrás del pedido es que las negociaciones de fondo requieren la presencia del jefe de Estado y de la vicepresidenta Raquel Peña, quienes encabezan el Gobierno con el que el gremio médico debe llegar a acuerdos.
No se trata, según el director del SNS, de postergar indefinidamente las conversaciones, sino de crear las condiciones mínimas para que esas conversaciones sean productivas. Reanudar el diálogo con CMD en ausencia del principal interlocutor del Ejecutivo reduciría las posibilidades de alcanzar compromisos reales sobre las demandas del gremio.
- El presidente Abinader se encuentra temporalmente fuera del país al momento del anuncio.
- La vicepresidenta Raquel Peña forma parte del liderazgo del Gobierno en las negociaciones.
- El paro del CMD estaba programado para este martes.
- El SNS garantizó la continuidad de los servicios en la Red Pública independientemente del paro.
Canales abiertos como condición para la estabilidad sanitaria
Más allá de la coyuntura inmediata, Landrón subrayó que mantener abiertos los canales de comunicación entre las autoridades sanitarias y el Colegio Médico Dominicano no es una concesión táctica, sino una necesidad estructural para garantizar la estabilidad del sistema de salud. Un sistema que funciona sobre la base de tensiones no resueltas es un sistema frágil, y esa fragilidad termina expresándose en la calidad de la atención que recibe la población.
El director del SNS apostó por el consenso como único mecanismo viable para avanzar en las demandas del gremio médico sin comprometer la continuidad de los servicios. En ese sentido, su llamado al diálogo con CMD no es solo una respuesta a la crisis inmediata, sino una apuesta por un modelo de relacionamiento entre el Estado y los profesionales de la salud que evite que cada diferencia se convierta en una amenaza para los pacientes. La pregunta que queda abierta es si el CMD estará dispuesto a dar ese compás de espera antes de que llegue el martes.

