Los robos en Bonao han adquirido un rostro concreto: un hombre que cojea, carga herramientas de fractura y opera en la madrugada con una impunidad que ya tiene en alerta a decenas de familias. En los condominios ubicados detrás de la avenida Profesor Juan Bosch, en la provincia Monseñor Nouel, los residentes llevan semanas documentando los movimientos de un delincuente conocido como «El Cojo», cuya identidad aún no ha sido confirmada por las autoridades, pero cuya silueta ya es reconocible en múltiples grabaciones de cámaras de seguridad.
Lo que revelan las cámaras de seguridad
Las imágenes captadas por los sistemas de vigilancia de los condominios afectados son contundentes. En ellas se observa a un individuo desplazándose con una cojera notable durante las horas de la madrugada, portando un bulto que, según han podido identificar los propios vecinos, contiene herramientas especializadas para el robo: cizallas para cortar candados y palancas para forzar llavines y puertas de acceso. La metodología es sistemática y apunta a alguien con experiencia en este tipo de delitos.
Lejos de actuar de forma improvisada, «El Cojo» parece conocer bien la zona. Los residentes han señalado que las áreas más golpeadas por sus acciones son las cercanas a los accesos por Fomanchú y la entrada a la parada de Santiago, dos puntos de tránsito que facilitan tanto el ingreso como la huida rápida del sector. Esta familiaridad con la geografía del lugar ha llevado a los vecinos a sospechar que el individuo reside en las inmediaciones, posiblemente en el sector Ensanche Libertad o en la zona conocida como Los Greifuses.
Por qué los vecinos exigen intervención urgente de la Policía
La acumulación de evidencia en manos de los residentes contrasta con la ausencia de una respuesta policial efectiva hasta el momento. Ante esa brecha, las familias afectadas han elevado formalmente su solicitud de intervención al general Lic. Mata Rodríguez, director de la Regional Cibao Sur de la Policía Nacional, y al comandante local de la Dirección Central de Investigación (DICRIM). El pedido es concreto:
- Refuerzo del patrullaje nocturno en los condominios afectados.
- Identificación del sospechoso a partir de las grabaciones disponibles.
- Detención del individuo antes de que los robos escalen en violencia.
La preocupación de los vecinos no es menor. Los robos en Bonao protagonizados por «El Cojo» han generado un clima de inseguridad que afecta directamente la calidad de vida de quienes residen en esos condominios. Dormir con la certeza de que alguien puede estar forzando la puerta en cualquier momento de la madrugada no es una amenaza abstracta: es una realidad que las cámaras han registrado en repetidas ocasiones.
El caso pone sobre la mesa una tensión que no es exclusiva de Bonao: la distancia entre la evidencia que los ciudadanos recopilan por sus propios medios y la velocidad con la que las instituciones de seguridad responden. Con grabaciones en mano, una descripción física precisa y una zona de operación identificada, los residentes consideran que las condiciones para actuar ya están dadas. La pregunta que queda abierta es si las autoridades actuarán antes de que los robos en Bonao deriven en un incidente de mayor gravedad.

