Una imagen que habla más que cualquier alegato jurídico: 236 sillas vacías frente al Palacio de Justicia en Ciudad Nueva. Eso fue lo que dejó la vigilia organizada por familiares y allegados de las víctimas del Jet Set la noche del jueves, en un acto que mezcló duelo, exigencia y la presión silenciosa de quienes esperan que la justicia responda a la magnitud de la tragedia.
Una luz por la justicia: lo que reveló la vigilia
El Movimiento Justicia Jet Set convocó el acto bajo el lema “Una luz por la justicia”, que incluyó el encendido de velas en memoria de cada una de las personas fallecidas. Cada silla representaba una vida truncada, un asiento que ya no volverá a ocuparse. La elección del escenario no fue casual: el Palacio de Justicia es el símbolo físico de la institución que los familiares interpelan directamente, y la víspera de una audiencia clave le dio al acto una carga simbólica difícil de ignorar.
La vigilia reunió a decenas de personas que llegaron con fotografías, flores y velas para rendir tributo a sus seres queridos. Para muchos de ellos, este tipo de movilización es la única forma de mantener viva la presión sobre un proceso judicial que consideran insuficiente en su calificación actual.
La audiencia que puede cambiar el rumbo del caso
El acto se realizó en la víspera de una audiencia programada para este viernes ante el juez Franni González, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional. En esa sesión, el magistrado deberá decidir si modifica la calificación jurídica del caso que involucra a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca.
Los representantes legales de las víctimas del Jet Set sostienen que los hechos deben ser tipificados como homicidio por dolo eventual, una figura jurídica que implica que los acusados actuaron con conocimiento del riesgo que generaban, aunque sin la intención directa de causar la muerte. Si el juez acoge esta solicitud, la calificación que actualmente maneja el Ministerio Público —homicidio involuntario— quedaría superada, con consecuencias directas sobre la severidad de las penas que podrían imponerse.
La distinción no es menor. El homicidio por dolo eventual supone un reproche moral y penal significativamente mayor que el involuntario, y su aceptación representaría un giro sustancial en la estrategia acusatoria del caso.
Lo que la acusación revela sobre el colapso
El expediente del Ministerio Público describe con precisión técnica las decisiones que, según la fiscalía, condujeron al colapso de la estructura. Los propietarios de la discoteca habrían sobrecargado el techo del edificio al instalar un sistema de climatización de gran volumen sin contar con estudios técnicos que certificaran la capacidad de carga de la construcción. Entre los elementos instalados se incluyen:
- Seis unidades de aire acondicionado con un peso estimado de entre 15 y 20 toneladas cada una.
- Tinacos de agua adicionales sobre la estructura.
- Ningún estudio técnico previo que avalara la resistencia del edificio ante esa carga.
Fue el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional, quien el 15 de junio envió a los hermanos Espaillat a juicio de fondo. Esa decisión abrió la fase oral del proceso, pero la discusión sobre la calificación jurídica correcta sigue abierta y es precisamente lo que se dirimirá en la audiencia de este viernes.
El caso de las víctimas del Jet Set ha movilizado a la sociedad dominicana como pocas tragedias recientes. La combinación de una pérdida masiva de vidas, presuntas negligencias documentadas y un proceso judicial en curso mantiene el tema en el centro del debate público. Los familiares, lejos de resignarse al silencio, han convertido cada audiencia en una oportunidad para recordar que detrás de cada expediente hay nombres, historias y 236 sillas que ya nadie ocupa. Más información sobre el sistema judicial dominicano está disponible en el portal del Poder Judicial de la República Dominicana.

