El presidente Luis Abinader lanzó un desafío directo a la oposición durante su más reciente Agenda Semanal, donde confrontó cifras de su gestión con las de administraciones anteriores en materia de vivienda, titulación y desarrollo urbano. La frase que resumió su argumento fue contundente: “No les gusta comparar 6 contra 20”, una alusión a los seis años de su gobierno frente a los veinte años acumulados por otros partidos en el poder.
Por qué la frase “comparar 6 contra 20” sacude el debate político
La declaración no fue casual. Abinader la pronunció en el contexto de los datos de titulación de propiedad, uno de los indicadores más sensibles para las familias dominicanas de bajos ingresos. Según el mandatario, hasta el año 2020 se habían entregado aproximadamente 42,000 títulos de propiedad en el país. En contraste, su administración ha otorgado 173,540 títulos en los últimos seis años. “Por eso es que a veces a algunos de los amigos de la oposición no les gusta que comparen 6 contra 20, pero ahí están los números”, afirmó ante su equipo de comunicaciones.
El argumento presidencial apunta a una brecha que, según él, no admite interpretación: más del cuádruple de títulos entregados en menos de un tercio del tiempo. Para la oposición, sin embargo, el ejercicio comparativo ignora contextos históricos, capacidades institucionales y condiciones económicas distintas en cada período.
Ciudad Juan Bosch: el proyecto que triplicó su escala
Otro de los ejes del discurso presidencial fue Ciudad Juan Bosch, el megaproyecto habitacional ubicado en Santo Domingo Este. Abinader recordó que cuando asumió el Gobierno en 2020, el proyecto contaba con aproximadamente 4,600 viviendas construidas. Hoy, según sus cifras, la cifra asciende a cerca de 16,000 unidades. “Hoy hay 16,000 porque en estos seis años, que fue el mismo periodo, ellos tuvieron seis años con Ciudad Juan Bosch, hemos construido tres veces más”, sostuvo.
Pero el contraste no se limitó a las unidades construidas. El presidente reveló que su administración recibió el fideicomiso de Ciudad Juan Bosch en estado de colapso financiero. “Tenemos tres veces más construcción que lo que hubo en los seis años pasados con estos seis años de nuestro gobierno”, insistió, añadiendo que el fideicomiso ahora está saneado y genera recursos propios para financiar nuevas obras. La recuperación financiera del proyecto, según Abinader, fue condición indispensable para acelerar la construcción.
Los logros en vivienda que el Gobierno pone sobre la mesa
Durante la Agenda Semanal, el mandatario presentó un balance que, a su juicio, supera los compromisos adquiridos en campaña. Entre los datos más destacados figuran:
- Entrega de 173,540 títulos de propiedad frente a los 42,000 acumulados hasta 2020.
- Construcción de cerca de 16,000 viviendas en Ciudad Juan Bosch, triplicando lo edificado en el período anterior.
- Saneamiento del fideicomiso de Ciudad Juan Bosch, que estaba “financieramente colapsado” al inicio del mandato.
- Más de 2,000 apartamentos construidos para reubicar familias en el marco del proyecto de saneamiento del Arroyo Gurabo en Santiago.
- Cumplimiento de las promesas de vivienda en un 15 % por encima de lo prometido en campaña.
Sobre el proyecto del Arroyo Gurabo, Abinader fue enfático: “Solo ese proyecto es mayor que el que haya hecho cualquier otro gobierno en términos de vivienda en Santiago”. La afirmación coloca a Santiago como otro escenario del debate entre gestiones.
La sombra de Balaguer y los títulos pendientes
No toda la comparación apuntó hacia los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Abinader también reconoció la figura del expresidente Joaquín Balaguer como referente en materia habitacional, aunque con matices. “Solamente nos comparamos con los gobiernos del doctor Balaguer en términos de vivienda”, señaló, reconociendo que Balaguer implementó varios programas habitacionales, si bien con un enfoque diferente al actual.
Sin embargo, el nombre de Balaguer también apareció ligado a uno de los problemas estructurales que el Gobierno enfrenta hoy: las familias que aún no tienen títulos de propiedad en proyectos de décadas anteriores. Según Abinader, buena parte de esos casos sin resolver se originan en expropiaciones realizadas durante la era balaguerista que nunca fueron compensadas. “La mayoría de esos casos que no se han resuelto es porque, a pesar de haberse expropiado, al doctor Balaguer no le gustaba mucho pagar”, expresó con ironía.
La Agenda Semanal, que puede seguirse a través de los canales oficiales de la Presidencia de la República Dominicana, se convirtió así en un escenario de rendición de cuentas y confrontación política simultánea. El presidente cerró su intervención reafirmando la política de continuidad de obras iniciadas por administraciones anteriores, un gesto que, según su lectura, distingue a su gobierno de la lógica partidaria que históricamente ha paralizado proyectos al cambiar de manos.

