El presidente Luis Abinader llegó a Roma con una agenda cargada de simbolismo y diplomacia. Entre sus prioridades más destacadas figura una audiencia con el papa León XIV, a quien planea invitar formalmente a visitar la República Dominicana en 2027, en lo que sería un regreso histórico del pontífice a un país que ya conoce de primera mano.
La invitación al papa León XIV y el vínculo con República Dominicana
El mandatario dominicano explicó que el papa León XIV no llega como un desconocido a esta historia: ya visitó la República Dominicana en el pasado, cuando aún ejercía como sacerdote. Ese antecedente personal es precisamente el argumento que Abinader planea usar para reforzar la invitación durante su audiencia en el Vaticano. “Ya lo han invitado, y queremos insistir en esa invitación para ver si el próximo año puede regresar a la República Dominicana, esta vez como Papa”, declaró el presidente al arribar a la capital italiana.
El jefe de Estado también adelantó que llevará un obsequio para el pontífice, aunque prefirió mantener en reserva el contenido del presente. El gesto, más allá de su valor simbólico, subraya el tono de la visita: una diplomacia de cercanía que busca consolidar los lazos entre el Estado dominicano y la Santa Sede en un momento de renovado liderazgo en el Vaticano.
Lo que Abinader llevará a la FAO: hambre cero y calidad nutricional
Paralelo a la dimensión religiosa del viaje, el presidente tiene una agenda técnica de alto nivel en Roma. Abinader participará en el Foro Mundial de la Alimentación organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), donde abordará los avances y desafíos de la República Dominicana en materia de seguridad alimentaria.
El enfoque del mandatario no se limitará a alcanzar la meta de Hambre Cero, sino que apuntará a sostenerla en el tiempo y elevar la calidad nutricional de la población dominicana. En ese marco, tiene previstas reuniones con el director general de la FAO, Qu Dongyu, así como con otros funcionarios del organismo y representantes del Ministerio de Agricultura de la República Dominicana. La participación dominicana en este foro refuerza el posicionamiento del país como un actor comprometido con los objetivos globales de desarrollo sostenible.
Italia, Praga y una agenda que va más allá del Vaticano
La visita a Roma también contempla encuentros con autoridades italianas para fortalecer los vínculos bilaterales en áreas clave:
- Turismo y atracción de visitantes europeos hacia destinos dominicanos.
- Relaciones empresariales y oportunidades de inversión.
- Cooperación económica entre ambas naciones.
Una vez concluida la etapa italiana, el presidente Abinader se trasladará a Praga, República Checa, para participar en el Foro 2000. Allí pronunciará una conferencia sobre la reforma constitucional dominicana y la experiencia democrática del país, un escenario que le permitirá proyectar internacionalmente el proceso de modernización institucional que impulsa su gobierno. Además, aprovechará la estadía para conocer empresas checas con potencial de inversión en la República Dominicana, ampliando así el alcance económico de esta gira europea. La agenda del papa León XIV en RD, si la invitación prospera, podría convertirse en el capítulo más resonante de todo el viaje.

