Por: Pedro Morales: Consultor en inteligencia artificial, marketing digital, fundador de la agencia de automatizaciones IA Liderazgo Digital MS y del periódico digital Liderazgo Noticioso.
Lo tengo que decir ahora, con la claridad que da el tiempo, antes de que otros intenten atribuirse una visión que muchos sostuvimos a contracorriente. Durante los meses previos a las elecciones de 2024 en Estados Unidos, mi discurso en cada conversación de café era el mismo: “Donald Trump es el presidente que el mundo necesita”. Hoy, con la gestión actual de la Casa Blanca en pleno desarrollo, mis palabras no solo cobran fuerza; se confirman como una realidad innegable.
Un cambio de guardia: De la pólvora a los algoritmos
Lo que muchos analistas no vieron, y que fue pieza clave en mis análisis, fue el cambio tectónico en el apoyo a su campaña. Trump ya no representaba únicamente a la vieja guardia de la industria armamentística o del tabaco. Esta vez, el respaldo vino de la vanguardia: el sector de las nuevas tecnologías.
Vimos a figuras como Elon Musk, a través de su America PAC, y a influyentes líderes de Silicon Valley como David Sacks y Peter Thiel, volcar su capital y su visión hacia el movimiento MAGA. Este giro no fue casual; el sector tecnológico entendió que el intervencionismo de las administraciones anteriores y el exceso de regulaciones ideológicas estaban asfixiando la innovación. El mundo necesitaba un líder que entendiera que el poder hoy se mide en microchips y soberanía digital, no solo en barriles de petróleo.
El frente contra la Agenda 2030 y el “libertinaje” global
Mis expectativas, sin embargo, se quedaron cortas ante la magnitud del cambio. El mundo, comandado por una hegemonía de gobiernos de izquierda, parecía sumido en un libertinaje absoluto y un adoctrinamiento basado en la tan mencionada Agenda 2030.
Sin lugar a dudas, si había alguien capaz de hacer frente a esa agenda —impulsada por poderes globales que operan desde las sombras manejando a sus marionetas— era Donald Trump. No logro visualizar a otra persona con la firmeza suficiente para no doblegarse. Estamos presenciando lo que yo llamo volver al “orden lógico”:
El retorno al valor de la familia tradicional.
Un respeto estricto por las fronteras y la migración ordenada.
El fin de una globalización aterradora que buscaba borrar las identidades nacionales.
Hoy, el apoyo a Trump en elecciones de todo el mundo no es solo un voto a favor de un hombre, sino un voto en contra de lo que era el mundo antes de 2024.
¿Qué pasa con República Dominicana?
En este escenario global, nuestra República Dominicana es un caso fascinante y, a la vez, contradictorio. Somos un país que desafía la lógica: mantenemos niveles de corrupción preocupantes, pero nuestra economía sigue siendo una de las más estables de la región. Navegamos en políticas de centro-izquierda, pero con un gran empresariado que susurra —y a veces grita— en el oído del Estado.
En nuestro patio, la política clientelar sigue siendo el oxígeno que mantiene vivos a los partidos tradicionales. Y aunque la “derecha” que muchos decían inexistente ya empezó a sacar la cabeza, sus apariciones siguen siendo débiles, fragmentadas y todavía muy alejadas de ser una competencia real para la maquinaria del clientelismo dominicano.
El horizonte de 2028: ¿Habrá una señal desde el Norte?
La pregunta que queda en el aire es inevitable: ¿Influenciarán Donald Trump y la derecha global en las próximas elecciones de 2028 en República Dominicana?
Nuestro país es uno de los mayores aliados de EE. UU. en el Caribe. ¿Dejará Trump al libre albedrío el destino político de una pieza tan estratégica? El calendario sigue pasando páginas y los tiempos se agotan. Si la ola conservadora que recorre el mundo decide señalar un camino para Quisqueya, el tablero político nacional que conocemos podría saltar por los aires.
El mundo ya cambió. La pregunta es si nosotros estamos listos para ese cambio o si seguiremos anclados en las viejas prácticas mientras el futuro nos pasa por delante.
Fuentes y lecturas recomendadas:
Elon Musk lidera el apoyo a Trump en Silicon Valley
¿Cuáles fueron las motivaciones y el impacto del apoyo económico de Elon Musk a Donald Trump?
La ilusión del Centro y el despertar de la Derecha Dominicana: Hacia el 2028
El Great Reset de Donald Trump: 10 puntos sobre el plan del segundo mandato


