Las fuerzas de Estados Unidos e Israel han llevado a cabo nuevos ataques en Irán en el décimo día de un conflicto marcado por eventos históricos para la República Islámica. El presidente Trump ha declarado que la guerra está ‘prácticamente terminada’.
Ofensivas aéreas en Irán
Las ofensivas aéreas se han centrado en diversos puntos de Irán, destacando el ataque al cuartel general de los drones de la Guardia Revolucionaria en Teherán. A pesar de la presión militar ejercida por fuerzas iraníes, las operaciones conjuntas de EEUU e Israel han continuado, apuntando a infraestructuras tanto civiles como militares del régimen iraní. En una entrevista, Trump aseguró que el régimen se ha rendido, afirmando que ha perdido su capacidad de defensa.
Desafíos y repercusiones regionales
El ejército israelí ha señalado que el esfuerzo por desmantelar las capacidades militares de Irán persiste, incluidos ataques a instalaciones de producción de misiles balísticos. Sin embargo, el régimen iraní ha hecho frente a la ofensiva con desafíos, reiterando su disposición a continuar la lucha.
Los ataques subsiguientes han afectado a países vecinos como Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, donde han sido reportadas heridas tras bombardeos. Además, en el Líbano, las Fuerzas de Defensa de Israel han incrementado sus operaciones contra Hizbulá.
Contexto del conflicto
Este conflicto ha emergido en el contexto de tensiones históricas entre Irán, EEUU e Israel, exacerbadas por el liderazgo del nuevo ayatolá Mojtaba Jamenei, quien se encuentra en una situación crítica desde el inicio de la contienda. La escalada de hostilidades es un reflejo del complejo y volátil panorama geopolítico de la región.

