La Embajada de Haití en República Dominicana tomó distancia este miércoles de las declaraciones emitidas por jugadores de la selección haitiana tras el partido del 1 de octubre, y reiteró su compromiso con el respeto a la soberanía y la integridad territorial dominicana. El movimiento diplomático llegó apenas un día después de que las expresiones de algunos futbolistas generaran reacciones en ambos lados de la isla.
Lo que dijo la Embajada de Haití para frenar la polémica
En una nota aclaratoria oficial, la representación diplomática reconoció que las expresiones de ciertos jugadores haitianos pudieron ocasionar “reacciones e incomprensiones”, pero las enmarcó como un reflejo del ambiente competitivo del juego. La legación fue enfática: esas declaraciones no representan la postura oficial del Gobierno de Haití ni su política exterior hacia la nación vecina.
El comunicado también agradeció al Gobierno y al pueblo dominicanos por su colaboración en la realización del encuentro, así como a las fuerzas de seguridad y demás actores involucrados en el desarrollo del partido. El tono conciliador del texto contrastó con la tensión que habían generado las palabras de los futbolistas en las horas previas.
El Tratado de 1929 y la frontera que nadie puede ignorar
Más allá de la coyuntura deportiva, la Embajada de Haití aprovechó el comunicado para subrayar un principio de derecho internacional que considera innegociable: tanto Haití como República Dominicana son dos Estados soberanos con fronteras internacionalmente reconocidas, tal como lo establece el Tratado Fronterizo de 1929 y su Protocolo de Revisión. La mención explícita del tratado no fue casual; fue una señal de que la diplomacia haitiana buscaba anclar el debate en el terreno jurídico, lejos de la retórica del vestuario.
La legación reafirmó el compromiso del Gobierno haitiano de respetar las instituciones dominicanas y de mantener relaciones de vecindad constructivas. En ese sentido, manifestó su disposición a seguir colaborando con las autoridades de Santo Domingo para fortalecer los vínculos entre ambas naciones.
Un 4-1 que encendió más que el marcador
El partido en cuestión se disputó en el marco de la Copa de Naciones de la CONCACAF, donde República Dominicana venció a Haití con un contundente marcador de 4-1. Lo que debía ser una jornada de fútbol regional derivó en un incidente diplomático de baja intensidad, pero con suficiente resonancia como para obligar a la embajada a emitir una aclaración formal en menos de 24 horas.
El episodio pone de relieve la delgada línea que separa la pasión deportiva de la sensibilidad política en una relación bilateral históricamente compleja. La Embajada de Haití fue clara al señalar que las rivalidades en el campo no deben trasladarse al plano de las relaciones entre Estados, y que el deporte, lejos de ser un escenario de confrontación, puede convertirse en un puente de diálogo y acercamiento entre los pueblos de la isla. Para más información sobre la estructura diplomática haitiana, puede consultarse el sitio oficial de la Cancillería de Haití.

