El dolor se convirtió en protesta. Antes de que los restos de Junior Rafael Reynoso, un adolescente de 16 años, llegaran al cementerio municipal de Los Alcarrizos, el cortejo fúnebre hizo una parada cargada de simbolismo y exigencia frente al liceo Federico Henríquez y Carvajal, el mismo plantel donde el joven sufrió las lesiones que le costaron la vida. Familiares, vecinos y dolientes alzaron la voz pidiendo respuestas que, hasta ese momento, nadie había dado con claridad.
Lo que ocurrió en el liceo Federico y lo que aún no se explica
La versión oficial del centro educativo apuntó desde el principio a un desmayo accidental ocurrido en la cancha deportiva. Sin embargo, esa explicación choca frontalmente con los testimonios recogidos entre estudiantes del plantel, quienes aseguran que el profesor de educación física no se encontraba supervisando el área en el momento en que Junior cayó. Esa contradicción es, precisamente, el núcleo del conflicto que hoy mantiene en vilo a toda una comunidad.
Los familiares del adolescente no han aceptado la versión escolar y acusan a las autoridades del plantel de presunta negligencia en la gestión del incidente. Durante la manifestación frente al liceo, exigieron además la intervención directa del Ministerio de Educación para que se realice una investigación exhaustiva sobre la actuación de la dirección del centro. El reclamo no es solo por justicia para Junior: es también una advertencia sobre lo que puede ocurrir cuando la supervisión falla dentro de un recinto escolar.
La Fiscalía cita a docentes y el INACIF tiene la última palabra
Ante la presión social y las contradicciones en los relatos, la Fiscalía de Las Caobas abrió una investigación formal. Las citaciones ya fueron emitidas para la dirección del liceo Federico Henríquez y Carvajal, varios docentes del plantel y, de manera particular, el profesor de educación física que estaba a cargo de la actividad en la que el joven resultó herido. La apertura del proceso judicial es una señal de que las autoridades reconocen que las circunstancias de la muerte no están suficientemente aclaradas.
El elemento que podría definir el rumbo de toda la investigación es el informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF). Los peritos forenses deberán determinar si los hematomas encontrados en el cuerpo del adolescente son compatibles con una caída accidental o si, por el contrario, apuntan a una agresión ocurrida dentro del recinto escolar. Esa distinción no es menor: de ella depende si el caso se trata como un accidente por negligencia o como un hecho de violencia.
- La dirección del liceo Federico Henríquez y Carvajal fue citada por la Fiscalía.
- Varios docentes del plantel también recibieron citaciones formales.
- El profesor de educación física es uno de los principales convocados a declarar.
- El informe del INACIF determinará si los hematomas son producto de caída o agresión.
- El Ministerio de Educación fue requerido por la familia para intervenir en el caso.
Una comunidad que no descansará hasta saber la verdad
En Los Alcarrizos, la tensión no bajó con el entierro. La comunidad permanece movilizada, y la parada del cortejo frente al liceo Federico fue apenas la expresión más visible de un reclamo que lleva días acumulándose. Para los vecinos y familiares de Junior, el silencio institucional es tan inaceptable como la pérdida misma. Cada hora que pasa sin una respuesta oficial alimenta la desconfianza hacia las autoridades escolares y refuerza la exigencia de que nadie quede sin rendir cuentas.
Junior Rafael Reynoso tenía 16 años. Fue al liceo un día como cualquier otro y no regresó. Esa sencilla y devastadora realidad es la que mueve a su familia a no bajar los brazos hasta que la verdad sobre su muerte quede establecida con claridad, sin versiones contradictorias ni silencios convenientes.

