El Gobierno dominicano anunció la disponibilidad de 15,000 becas gratuitas para formación en habilidades digitales, en una apuesta directa por preparar al país para las exigencias de la economía global. El anuncio fue realizado por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, y representa una de las iniciativas de capacitación tecnológica más amplias que se hayan puesto en marcha desde el sector público dominicano en los últimos años.
Becas para formación tecnológica con respaldo del BID, Google y Cisco
Las becas para formación forman parte del programa “Talent Up”, una iniciativa regional impulsada por el Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en colaboración con Google Cloud y Cisco Networking Academy. Su objetivo es ampliar el acceso a competencias digitales alineadas con las demandas del sector productivo y los requerimientos de la llamada Industria 5.0, un modelo de desarrollo que integra tecnología avanzada con el talento humano como eje central.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) asumirá la coordinación del programa, articulando el trabajo entre el sector público, las empresas privadas, los gremios industriales y las instituciones académicas. Sanz Lovatón subrayó que el propósito no es solo capacitar, sino conectar ese talento formado con las necesidades reales del mercado laboral dominicano, especialmente en sectores de alto valor agregado.
La oferta de becas se concentra en tres áreas tecnológicas consideradas críticas para la transformación digital del aparato productivo:
- Ciberseguridad
- Análisis de datos
- Computación en la nube
El acceso a estos cursos se canalizará a través de instituciones como el ITLA y el INFOTEP, con el compromiso explícito de que las oportunidades no se concentren únicamente en las grandes ciudades, sino que alcancen a todo el territorio nacional.
Lo que reveló el evento de Zonas Francas sobre el futuro del empleo
El anuncio se produjo en el marco del evento “Zonas Francas: Zonas de Oportunidades”, organizado por el Viceministerio de Zonas Francas y Regímenes Especiales. El encuentro reunió a representantes del sector industrial, organismos de cooperación internacional e instituciones gubernamentales para debatir las transformaciones necesarias que permitan fortalecer la competitividad dominicana en un entorno económico en constante cambio.
Fernando Ocampo, Coordinador del Programa “América en el Centro” del BID, enfatizó la urgencia de desarrollar talento local capaz de adaptarse al nuevo contexto global. Ocampo detalló cómo la adopción de inteligencia artificial y el comercio electrónico pueden convertirse en motores de crecimiento económico si el país logra construir una base de capital humano preparada para aprovecharlos.
Por su parte, Gabriel Alvarado de Google Cloud y Caroline Heidrich Seibert de Cisco señalaron la importancia de dotar a las empresas de la infraestructura tecnológica adecuada para competir en la era digital. Ambos representantes coincidieron en que la formación del talento y la modernización de la infraestructura son dos caras de la misma moneda.
Sanz Lovatón también destacó el papel estratégico de las zonas francas en el objetivo nacional de duplicar el tamaño real de la economía hacia 2036, dado su potencial exportador y su capacidad para generar empleo de calidad. En ese contexto, la formación tecnológica no es un complemento, sino una condición para que ese crecimiento sea sostenible.
ADOZONA y el compromiso de que ninguna región quede atrás
Claudia Pellerano, presidenta de ADOZONA, subrayó el carácter colaborativo de la iniciativa, que involucra al gobierno, al sector educativo y a las empresas privadas en un esfuerzo conjunto por cubrir las brechas del mercado laboral. Pellerano explicó que el catálogo de cursos disponibles se ajustará a las necesidades locales identificadas en cada región, promoviendo una conexión directa entre los graduados y las empresas que buscan incorporar talento tecnológico.
La presidenta de ADOZONA también advirtió sobre la importancia de medir la efectividad real de estas capacitaciones. Según Pellerano, solo garantizando que los programas generen resultados concretos en términos de empleabilidad será posible mantener el flujo de nuevas oportunidades de formación y asegurar un impacto positivo y duradero en el desarrollo de competencias tecnológicas a lo largo del país. Las becas para formación, en ese sentido, no son un fin en sí mismas, sino el punto de partida de una transformación más profunda del capital humano dominicano. Más información sobre el programa regional está disponible en el sitio oficial del Banco Interamericano de Desarrollo.

