El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, salió al frente este martes para defender una decisión que ha generado tensión en el sector agropecuario: la derogación del decreto sobre aranceles arroz. Lejos de reconocer una marcha atrás del Gobierno, el funcionario argumentó que la medida responde a una visión de Estado y a la responsabilidad que implica gestionar los compromisos comerciales internacionales del país.
Por qué la derogación de aranceles arroz no significa abandono
La lectura oficial es clara: eliminar el arancel no equivale a dejar desprotegido al productor. Espaillat Bencosme insistió en que el presidente Luis Abinader mantiene un compromiso firme con la producción nacional, articulado sobre tres ejes concretos: planificación, mecanización y fortalecimiento institucional. Según el ministro, la derogación crea un escenario más sólido para futuras renegociaciones comerciales, sin sacrificar los intereses del agro dominicano en el proceso.
“La verdadera protección al productor involucra garantizar financiamiento, mecanización, asistencia técnica y comercialización ordenada”, puntualizó el titular de Agricultura, dejando en claro que la política sectorial va más allá de los instrumentos arancelarios. En ese marco, la derogación se presenta no como una concesión, sino como un movimiento estratégico dentro de la gestión de los acuerdos comerciales internacionales de la República Dominicana.
PRONAMEC: la apuesta que lo cambia todo para el campo
El argumento central del ministro descansa en una iniciativa concreta: el Programa Nacional de Mecanización Agropecuaria (PRONAMEC), lanzado recientemente en San Juan. El programa apunta directamente a reducir los costos de producción y mejorar la competitividad del sector, dos de los factores que históricamente han puesto en desventaja al arrocero dominicano frente a la producción importada.
Espaillat Bencosme anunció que el ministerio trabaja activamente para expandir el PRONAMEC a otras zonas agrícolas del país, considerándolo una herramienta transformadora del modelo productivo agropecuario. La apuesta es que la mecanización, combinada con asistencia técnica y acceso a financiamiento, compense con creces la reducción de la barrera arancelaria. “Este Gobierno no va a dejar solos a los productores arroceros”, afirmó el funcionario, subrayando el peso estratégico del arroz tanto para la seguridad alimentaria como para la economía rural.
Los beneficios que el ministerio enumera como parte de su política de apoyo al sector incluyen:
- Acceso a maquinaria agrícola a través del PRONAMEC para reducir costos operativos
- Financiamiento dirigido a pequeños y medianos productores arroceros
- Asistencia técnica especializada para mejorar rendimientos por hectárea
- Comercialización ordenada que garantice precios justos al productor
- Expansión del programa de mecanización a nuevas regiones agrícolas del país
El Ministerio de Agricultura de la República Dominicana cerró su postura con un mensaje de continuidad: la institución seguirá colaborando con los sectores productivos, y su respaldo a la industria arrocera nacional se medirá en acciones concretas, no en decretos arancelarios. La discusión, sin embargo, apenas comienza: los gremios del sector deberán evaluar si las herramientas ofrecidas compensan la exposición a una competencia externa sin el escudo que representaban los aranceles arroz.

