Una denuncia de dos ciudadanos haitianos retenidos por personas que se hicieron pasar por agentes de migración destapó una aparente red de secuestro de extranjeros en La Caleta, Santo Domingo Este. El caso tomó una dimensión institucional cuando las investigaciones apuntaron directamente a un cabo del Ejército de República Dominicana como uno de los implicados, sacudiendo a las autoridades militares y generando preguntas sobre el alcance real de la operación.
Lo que reveló la denuncia en La Caleta
Todo comenzó cuando Ipsonne Louis, de 40 años, y Cherline Etienne, de 32, ambos ciudadanos haitianos, solicitaron asistencia a las autoridades para denunciar que habían sido interceptados y retenidos por individuos que portaban uniformes militares. Los captores, según la investigación preliminar, exigían dinero a cambio de su liberación, simulando ser agentes de la Dirección General de Migración.
La denuncia activó a la División de Inteligencia de Boca Chica, liderada por el mayor Alejandro Vargas Novas y acompañada por la Policía Preventiva. Los efectivos se desplazaron hasta la calle Trinitaria esquina Los Ángeles, en La Caleta, donde el operativo arrojó un hallazgo que amplió la magnitud del caso: otros dos haitianos, Caribel Arxhange, de 32 años, y Kacsener Baotite, de 29, estaban encerrados en una vivienda abandonada del sector. Su presencia planteó de inmediato dudas sobre cuántas víctimas más podría haber en una red que operaba con una lógica sistemática.
El cabo del Ejército y el uniforme como herramienta del crimen
Al ser liberados, los extranjeros señalaron directamente a un miembro del Ejército como responsable de haberlos detenido bajo una identidad falsa. Las autoridades procedieron al arresto de Sammy Alexis Fernández Sánchez, de 28 años, identificado como cabo del Ejército de República Dominicana, y de Marcos Eudigel Martínez Díaz, de 31 años, quien al momento de su captura portaba también un uniforme militar. El uso de indumentaria castrense como mecanismo de engaño convierte este caso en algo más que un delito común: apunta a una operación deliberada que explotaba la autoridad institucional para someter a personas en situación de vulnerabilidad.
El perfil de las víctimas no es casual. Los ciudadanos haitianos, frecuentemente expuestos a procesos migratorios irregulares y con escaso acceso a redes de protección, representan un blanco fácil para quienes buscan extorsionarlos bajo la amenaza de una deportación. La modalidad descrita —retención, exigencia de pago y liberación condicionada— es característica de esquemas de extorsión que se valen del miedo institucional para operar con relativa impunidad.
La jepeta abandonada y el vínculo con el narcotráfico local
Durante la intervención, varias personas que se encontraban en el lugar huyeron a bordo de una jepeta Kia Sorento color gris, con placa G752796, que fue abandonada en las inmediaciones. Dentro del vehículo se hallaron 70 cajetillas de cigarrillos. Según las autoridades, el automóvil pertenece a un individuo conocido como “el Oso”, señalado como presunto vendedor de drogas en La Caleta, lo que sugiere que la red de secuestro podría tener vínculos con estructuras criminales más amplias en el sector.
- Detenidos: Sammy Alexis Fernández Sánchez, 28 años, cabo del Ejército de República Dominicana.
- Detenidos: Marcos Eudigel Martínez Díaz, 31 años, portaba uniforme militar al momento del arresto.
- Víctimas rescatadas: Ipsonne Louis (40), Cherline Etienne (32), Caribel Arxhange (32) y Kacsener Baotite (29).
- Vehículo abandonado: Kia Sorento gris, placa G752796, vinculado a “el Oso”.
- Evidencia hallada: 70 cajetillas de cigarrillos dentro del vehículo.
Hasta el cierre de esta información, el Ejército de República Dominicana no había emitido ningún pronunciamiento oficial sobre el caso ni sobre la situación del cabo involucrado. El silencio institucional, en un hecho de esta naturaleza, alimenta la incertidumbre sobre si se trata de una acción aislada o de un patrón que requiere una auditoría interna más profunda dentro de las filas castrenses.

