La tragedia llegó este lunes al municipio de Villa Altagracia con la recuperación de dos cuerpos sin vida arrastrados por las aguas del río Cabuya. Las víctimas son una niña de siete años identificada como Lía Gabriela y un joven de 19 años, ambos sorprendidos por la violenta crecida del afluente provocada por las intensas lluvias que continúan azotando diversas zonas del país.
Lo que reveló la búsqueda en el río Cabuya
Las labores de recuperación estuvieron a cargo de la Unidad de Búsqueda y Rescate de la Defensa Civil, que inició sus operaciones a primera hora de la mañana. Tras varias horas de trabajo en condiciones adversas, los equipos lograron localizar a ambas víctimas en distintos puntos del cauce. Según el informe preliminar de las autoridades, el joven intentaba cruzar el río a caballo cuando la fuerte corriente lo sorprendió y lo arrastró sin darle posibilidad de reacción. Las brigadas peinaron la zona durante horas hasta dar con su cuerpo.
El caso de la niña Lía Gabriela ocurrió en circunstancias igualmente devastadoras. La menor se encontraba junto a su abuelo y su hermano dentro de un vehículo cuando la crecida del río Cabuya lo arrastró. Aunque los detalles sobre el estado de los otros ocupantes no fueron precisados en el informe preliminar, la pérdida de la pequeña de siete años concentró parte del dolor que sacudió a la comunidad este lunes.
Por qué estas muertes sacuden a toda una región
Las precipitaciones que afectaron la zona no solo cobraron estas dos vidas: también dejaron incomunicadas a aproximadamente una docena de comunidades e inundaron viviendas y vehículos en el área. El cuadro que describe el informe es el de una región golpeada simultáneamente en su infraestructura y en su tejido humano, con familias que perdieron seres queridos mientras otras quedaron aisladas sin posibilidad de recibir asistencia inmediata.
Este tipo de tragedias no es nuevo en la geografía dominicana durante la temporada de lluvias, pero cada episodio renueva el debate sobre la cultura de prevención y el respeto a las alertas emitidas por los organismos de socorro. Cruzar ríos crecidos —ya sea a pie, en vehículo o a caballo— sigue siendo una de las principales causas de muerte durante eventos hidrometeorológicos en el país.
- Una niña de 7 años, identificada como Lía Gabriela, arrastrada dentro de un vehículo junto a familiares.
- Un joven de 19 años que intentaba cruzar el río a caballo cuando la corriente lo sorprendió.
- Aproximadamente una docena de comunidades quedaron incomunicadas por las inundaciones.
- Viviendas y vehículos resultaron afectados en el municipio de Villa Altagracia.
Los cuerpos de ambas víctimas fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para los procedimientos de rigor. Desde la Defensa Civil, las autoridades reiteraron el llamado urgente a la población a no cruzar ríos ni cañadas mientras las lluvias continúen, subrayando que ningún trayecto justifica exponer la vida ante una corriente desbordada. El río Cabuya, como tantos otros afluentes del país, puede transformarse en minutos de un paso cotidiano en una trampa mortal.

