La alimentación escolar se ha convertido en uno de los pilares silenciosos que sostienen la permanencia educativa en República Dominicana. El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) informó que actualmente proporciona este servicio a 149,708 jóvenes y adultos integrados en los programas Oportunidad 14-24 y Prepara, dos iniciativas del Estado dominicano orientadas a recuperar a quienes quedaron fuera del sistema educativo convencional.
Los números detrás de la alimentación escolar
La distribución de beneficiarios revela el peso específico de cada programa. De los 149,708 participantes, 12,540 pertenecen al programa Oportunidad 14-24, dirigido a adolescentes y jóvenes de entre 14 y 24 años que abandonaron sus estudios antes de completarlos. La cifra más significativa corresponde al programa Prepara, con 137,168 inscritos, una modalidad enfocada en la formación técnico-académica de adultos que tampoco lograron finalizar su educación en el sistema tradicional.
Ambos programas comparten un denominador común: sus participantes provienen de contextos de vulnerabilidad social y económica donde la continuidad educativa enfrenta obstáculos concretos. En ese escenario, el acceso a una comida durante la jornada escolar no es un beneficio menor, sino una condición que puede determinar si alguien regresa al aula al día siguiente.
Lo que revela el impacto real según el INABIE
El director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, subrayó que el respaldo alimentario incide directamente en la estabilidad y el rendimiento de los participantes. “Para muchos de estos jóvenes, la alimentación que reciben durante su jornada educativa representa un apoyo esencial para mantenerse en las aulas, continuar capacitándose y avanzar hacia un futuro con más oportunidades”, afirmó Pérez.
La declaración apunta a una realidad documentada en múltiples estudios sobre deserción escolar en América Latina: el hambre y la inseguridad alimentaria figuran entre las causas más frecuentes de abandono educativo en poblaciones vulnerables. Desde esa perspectiva, garantizar la alimentación escolar no es solo una política de bienestar, sino una estrategia de retención con impacto medible.
- Programa Oportunidad 14-24: 12,540 beneficiarios, jóvenes de 14 a 24 años fuera del sistema educativo convencional.
- Programa Prepara: 137,168 beneficiarios, adultos en proceso de formación técnico-académica.
- Total de beneficiarios con alimentación escolar: 149,708 personas.
El PAE, una red que supera los 2 millones de beneficiarios
Los programas Oportunidad 14-24 y Prepara se inscriben dentro de un sistema más amplio. A través de su Programa de Alimentación Escolar (PAE), el INABIE proporciona alimentación a más de 2 millones de estudiantes, docentes y personal administrativo en más de 7,000 centros del sistema público de educación dominicano. Esta escala convierte al PAE en uno de los programas de alimentación escolar más extensos del Caribe.
La cobertura a jóvenes y adultos de los programas Oportunidad 14-24 y Prepara representa, dentro de ese universo, una apuesta específica por los sectores históricamente más rezagados: aquellos que el sistema educativo no logró retener en su momento y que ahora buscan una segunda oportunidad. Garantizarles la alimentación escolar durante ese proceso es, en términos de política pública, una forma de reducir las barreras de reingreso.
Con estas acciones, el INABIE continúa consolidando una política de inclusión educativa que combina el acceso a la formación con condiciones mínimas de bienestar, reconociendo que la permanencia en las aulas depende tanto de la oferta académica como del entorno en que se produce el aprendizaje.


