La Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA) ejecutará entre el 20 de junio y el 2 de julio de 2026 una parada programada de su Unidad de Reformación Catalítica U-300, en una operación de mantenimiento que movilizará a más de 190 trabajadores y abarcará 88 equipos críticos. La medida, lejos de ser una interrupción imprevista, responde a una estrategia planificada para preservar la seguridad operativa y la confiabilidad de la única refinería del país.
Lo que implica la parada programada de la U-300
Durante los 14 días que durará la intervención, los equipos técnicos de REFIDOMSA llevarán a cabo la regeneración del catalizador de la unidad, un proceso esencial para recuperar la eficiencia del ciclo de reformación catalítica. Paralelamente, se ejecutarán trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo sobre un conjunto de equipos que incluye:
- Intercambiadores de calor
- Válvulas y recipientes
- Filtros y bombas
- Motores y columnas
- Reactores
El alcance de las labores no se limita al reemplazo de piezas. También contempla inspecciones especializadas, limpieza mecánica y mantenimiento de sistemas críticos, acciones que en conjunto apuntan a mejorar la integridad mecánica de las instalaciones y prolongar la vida útil de los equipos. El resultado esperado es una unidad que opere con mayor rendimiento y que garantice la calidad de los combustibles producidos.
Samuel Pereyra, presidente de REFIDOMSA, subrayó que estas intervenciones son parte del compromiso institucional con una gestión planificada y responsable. “La seguridad, eficiencia y confiabilidad son nuestras prioridades, y estas intervenciones son cruciales para optimizar nuestros procesos”, afirmó. Pereyra también dejó claro que la empresa asume los costos derivados de detener temporalmente la unidad como parte de una decisión estratégica, no como un gasto imprevisto: “Las empresas responsables llevan a cabo mantenimientos programados. Esta parada es una inversión necesaria para proteger nuestros activos y garantizar que REFIDOMSA cumpla con su misión de servir al país”.
El impacto económico y social que nadie esperaba
Más allá de la dimensión técnica, la parada programada tiene un efecto directo sobre las comunidades aledañas a la refinería. Más de 190 trabajadores temporales externos, muchos de ellos provenientes de zonas cercanas a las instalaciones, participarán en la ejecución de las actividades. Esta incorporación de mano de obra local convierte el mantenimiento en un motor de empleo temporal y dinamismo económico para la región, un beneficio colateral que pocas veces se visibiliza en este tipo de operaciones industriales.
Mientras la U-300 permanezca fuera de operación, REFIDOMSA garantiza que las actividades de despacho y suministro de combustibles continuarán con normalidad, sin afectaciones al abastecimiento del mercado nacional. Esta continuidad operativa en las áreas de distribución es clave para evitar cualquier impacto en los consumidores durante el período de intervención.
REFIDOMSA y su rol estratégico en la seguridad energética nacional
Como la única refinería de la República Dominicana, REFIDOMSA ocupa un lugar irremplazable en la cadena de suministro energético del país. La decisión de ejecutar esta parada programada con planificación anticipada, comunicación transparente y movilización de recursos humanos y técnicos refleja un modelo de gestión que prioriza la sostenibilidad operativa sobre la producción inmediata. En un sector donde los fallos no planificados pueden tener consecuencias de alcance nacional, el mantenimiento preventivo no es una opción: es una obligación estratégica.

