El Partido Revolucionario Moderno (PRM) cerró filas esta semana en torno a uno de sus cuadros legislativos más consolidados. Por unanimidad y con el respaldo de más de 140 diputados, la bancada oficialista decidió reelegir a Amado Díaz como vocero del Bloque de Diputados, ratificando así su liderazgo al frente de la coordinación parlamentaria del partido de gobierno.
La decisión que reafirma el peso de Amado Díaz en el PRM
La reunión que selló la reelección fue encabezada por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, y reunió a la totalidad de los legisladores que integran la bancada del PRM. El resultado no dejó lugar a dudas: Amado Díaz, representante por Santo Domingo, continuará al frente de la vocería con el mandato explícito de sus compañeros de partido.
La elección no se limitó a confirmar a Díaz en su cargo. La bancada también definió el resto de la estructura directiva del bloque, completando un equipo de conducción que deberá articular la agenda legislativa del oficialismo durante el próximo período. Los cargos quedaron distribuidos de la siguiente manera:
- Vocero: Amado Díaz (reelecto por unanimidad)
- Vice vocero: José Caraballo
- Secretaria: Kenia Bidó
La conformación de este equipo refleja una apuesta por la continuidad y la estabilidad interna, en un momento en que el PRM busca consolidar su mayoría legislativa y proyectar una imagen de cohesión institucional.
Lo que Díaz prometió a sus 140 respaldos
Lejos de asumir la reelección como un trámite, Amado Díaz respondió al gesto de sus compañeros con compromisos concretos. Expresó su agradecimiento a los miembros del partido por la confianza renovada y dirigió un reconocimiento especial hacia Alfredo Pacheco, figura central en la convocatoria de la reunión.
En su intervención, Díaz trazó las líneas que guiarán su gestión al frente de la vocería: responsabilidad, dedicación y una conducción basada en el diálogo y la búsqueda de consensos. El legislador subrayó que su prioridad será mantener la unidad del bloque como condición necesaria para avanzar en una agenda legislativa orientada al bienestar ciudadano y al fortalecimiento de la institucionalidad democrática.
El mensaje implícito es claro: con más de 140 votos detrás, Amado Díaz no solo tiene el respaldo numérico para ejercer la vocería, sino también el capital político para negociar, articular y representar al bloque más numeroso de la Cámara Baja con autoridad real.

