El presidente Luis Abinader lanzó un llamado directo a los países del Caribe y a la Unión Europea durante la Quinta Reunión del Consejo Conjunto CARIFORO–UE, celebrada en República Dominicana: el Acuerdo CARIFORO–UE no puede seguir siendo un instrumento subutilizado. Debe convertirse, según el mandatario, en una plataforma real de desarrollo sostenible, inversión y cooperación económica para toda la región.
Lo que revelan las cifras del comercio dominicano
Los números presentados por Abinader en el encuentro hablan por sí solos. El intercambio comercial entre los países del CARIFORO alcanzó los US$420 millones en 2025, con más de US$300 millones correspondientes a exportaciones dominicanas. Pero más significativo aún es el crecimiento de la canasta exportadora: de 1,070 productos en 2020 a 1,184 productos en 2025, una diversificación que refleja una economía que busca ampliar su presencia en mercados regionales.
El panorama con Europa es aún más robusto. El intercambio comercial con la Unión Europea llegó a US$5,171 millones en 2025, con un incremento del 19% en las exportaciones dominicanas hacia ese mercado, que alcanzaron los US$1,158.49 millones. Para Abinader, estos datos confirman la solidez de la relación económica, pero también evidencian que el potencial de crecimiento y diversificación está lejos de haberse agotado.
Por qué el Acuerdo CARIFORO debe ir más allá del comercio
El presidente dominicano fue enfático en que el Acuerdo CARIFORO–UE no debe limitarse a su dimensión comercial. En su intervención, hizo un llamado explícito a los Estados del Caribe para que unan esfuerzos en la construcción de cadenas de valor regionales y aprovechen de forma más estratégica las oportunidades que ofrece el mercado europeo. La integración, argumentó, es la única vía para que economías pequeñas compitan con mayor peso en el escenario global.
Este planteamiento cobra especial relevancia considerando el contexto en que se celebra la reunión. La Quinta Reunión del Consejo Conjunto es la primera desde 2017, lo que significa que el bloque retoma un diálogo institucional interrumpido durante casi ocho años. La brecha temporal no es un detalle menor: refleja los desafíos de coordinación que enfrentan los mecanismos de integración caribeña y la necesidad de darles continuidad y vigor.
Un acuerdo con historia y con deuda pendiente
El Acuerdo de Asociación Económica CARIFORO–UE fue firmado el 15 de octubre de 2008 y ha sido, desde entonces, el marco jurídico y comercial que regula las relaciones entre ambos bloques. Su objetivo central es la reducción de la pobreza a través del comercio y la integración regional, con una agenda de cooperación orientada al desarrollo y la sostenibilidad.
El acuerdo agrupa a dos bloques de peso desigual pero con intereses complementarios:
- CARIFORUM: 15 Estados miembros del Caribe, incluyendo República Dominicana.
- Unión Europea: 27 Estados miembros, con una de las economías más grandes del mundo.
A pesar de su alcance potencial, el acuerdo ha sido históricamente subutilizado. La reunión en República Dominicana representa una oportunidad concreta para reactivar su implementación y traducir sus disposiciones en beneficios tangibles para las poblaciones del Caribe. Más información sobre el marco institucional del acuerdo está disponible en el sitio oficial del CARIFORUM.
El mensaje de Abinader en la cumbre fue, en esencia, una invitación a pasar de los compromisos formales a la acción concreta. Con cifras que demuestran avances reales en el comercio dominicano y una plataforma institucional que lleva décadas en pie, el reto ahora es político: que los 42 Estados involucrados —caribeños y europeos— decidan hacer del Acuerdo CARIFORO–UE lo que siempre estuvo destinado a ser: un motor de desarrollo regional con impacto directo en la vida de sus ciudadanos.

