El Partido Revolucionario Moderno (PRM) cerró este fin de semana su vigésima tercera Convención Nacional Extraordinaria con una serie de decisiones que reconfiguran su arquitectura interna. Las reformas aprobadas a los estatutos PRM no son ajustes menores: tocan la línea de sucesión, el tamaño de su cuerpo directivo y la forma en que la militancia elegirá a sus líderes de cara al ciclo 2028-2032.
Lo que revelan los cambios aprobados a los estatutos PRM
Sigmund Freud, delegado político del PRM ante la Junta Central Electoral, fue quien presentó las resoluciones al pleno. “Una vez conocido el informe elaborado por la Comisión de Reforma Estatutaria, el cual fue aprobado por la Dirección Ejecutiva conforme a nuestros estatutos, procedemos a someter a votación las disposiciones contenidas en el informe”, indicó ante los delegados reunidos.
Entre las modificaciones de mayor calado, la convención aprobó ampliar la matrícula de la Dirección Ejecutiva de 60 a 65 miembros, una señal de que el partido busca incorporar más voces en su núcleo de decisión. Pero el cambio con mayor peso institucional fue la redefinición del rol del primer vicepresidente, quien a partir de ahora asumirá la coordinación ejecutiva de la presidencia y ocupará la línea sucesoral ante cualquier ausencia temporal o definitiva del presidente del partido.
Los delegados también ratificaron que las autoridades para el período 2028-2032 serán elegidas mediante voto universal, directo y secreto, un mecanismo que el partido presenta como garantía de legitimidad interna frente a su militancia.
El calendario que nadie esperaba: agosto se retrasa una semana
La convención no solo reformó estatutos, sino que también ajustó su propio calendario. La vigésima cuarta Convención Nacional Ordinaria, originalmente programada para el 2 de agosto, fue pospuesta al 9 de agosto. En esa cita, el partido elegirá los cargos nacionales de presidente, vicepresidente, secretario general y subsecretarios generales, los puestos que definirán el rumbo orgánico del PRM durante el próximo ciclo.
Para el período de transición 2026-2028, se establecieron disposiciones específicas: las autoridades que resulten electas en la próxima convención ejercerán funciones por un máximo de dos años, alineando los ciclos internos del partido con el calendario electoral nacional. Esta decisión responde a una propuesta de la Dirección Ejecutiva que busca sincronizar la renovación de liderazgos con los procesos electorales del país.
- Dirección Ejecutiva ampliada de 60 a 65 miembros
- Primer vicepresidente asume coordinación ejecutiva y línea sucesoral
- Período transitorio 2026-2028 con mandato máximo de dos años
- Elección de autoridades 2028-2032 por voto universal, directo y secreto
- Convención ordinaria reprogramada del 2 al 9 de agosto
Las voces que marcan el tono de la transición
La secretaria general del partido, Carolina Mejía, fue una de las figuras más activas en encuadrar el significado político del proceso. “Los partidos se construyen y se fortalecen con dirigentes comprometidos”, afirmó, y añadió que “hemos demostrado que un partido puede crecer sin dividirse”, una frase que suena tanto a balance como a advertencia interna.
El aspirante presidencial Wellington Arnaud calificó el proceso como una “fiesta de la democracia”, mientras que el expresidente Hipólito Mejía subrayó la necesidad de modernización, señalando que “hay que actualizar todas las actividades”. La presencia simultánea de figuras históricas y nuevas generaciones en la asamblea fue leída por varios asistentes como una señal de continuidad sin ruptura.
Con estas reformas a los estatutos PRM, el partido busca presentarse ante su militancia y ante el electorado como una organización capaz de renovarse sin fracturas. El proceso culminará con la elección de nuevas autoridades en agosto y con la presentación de un proyecto de estatutos completamente actualizado en un plazo de un año, según lo acordado en la asamblea.

