La crisis que amenazaba con dejar sin atención médica a miles de dominicanos quedó suspendida este martes. ARS Primera y la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (ANDECLIP) alcanzaron un acuerdo que frena la paralización de servicios programada para el 14 de julio de 2025, permitiendo que los afiliados continúen recibiendo atención de manera habitual a través de la red de prestadores de la administradora. El entendimiento abre paso a una nueva ronda de negociaciones en el marco institucional correspondiente.
Lo que llevó a ARS Primera y ANDECLIP al borde del colapso
El conflicto no surgió de la nada. ANDECLIP había anunciado la suspensión de servicios como medida de presión ante lo que sus miembros describen como un rezago insostenible en las tarifas que reciben de las Administradoras de Riesgos de Salud. El argumento central de las clínicas privadas es que esas tarifas no reflejan el incremento real de los costos operativos, desde insumos médicos hasta personal especializado, lo que pone en riesgo la viabilidad financiera de los centros de salud privados del país.
La tensión escaló al punto de que la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) recurrió al sistema judicial. El Tribunal Superior Administrativo (TSA) aceptó una acción de amparo preventivo presentada por esa institución y ordenó a ANDECLIP abstenerse de ejecutar la suspensión de servicios mientras el tribunal conoce el fondo del recurso. La audiencia correspondiente quedó fijada para el miércoles 15 de julio, lo que añade una dimensión legal al conflicto que aún no está resuelta.
El Colegio Médico Dominicano (CMD) también tomó posición en el debate. Si bien respaldó las demandas de revisión de tarifas presentadas por las clínicas privadas, instó a ambas partes a mantener el diálogo y evitar que los pacientes paguen las consecuencias de una disputa que, en esencia, es de naturaleza económica e institucional.
La mediación que evitó la crisis en el sistema de salud
El acuerdo no llegó solo. ARS Primera destacó expresamente el papel del ministro de Trabajo y de la gerente general del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) como mediadores clave en el proceso que permitió preservar la continuidad de la atención médica. Su intervención facilitó el diálogo entre las partes en un momento en que las posiciones parecían irreconciliables.
La administradora fue clara en su comunicado: el entendimiento alcanzado no cierra el debate sobre las tarifas, sino que lo encauza. Las conversaciones continuarán para evaluar los planteamientos de ANDECLIP dentro del marco institucional del Sistema Dominicano de Seguridad Social, con el objetivo de construir soluciones sostenibles que no comprometan el acceso de los afiliados a servicios de salud de calidad.
Entre los elementos que caracterizan este conflicto y su resolución provisional se destacan los siguientes:
- La paralización estaba programada para el martes 14 de julio y afectaría a todos los afiliados de ARS Primera.
- El TSA emitió una orden de amparo preventivo a solicitud de la DIDA para bloquear la suspensión de servicios.
- La audiencia judicial sobre el fondo del recurso está fijada para el miércoles 15 de julio.
- El CMD respaldó la revisión de tarifas, pero llamó al diálogo para proteger a los pacientes.
- La mediación del Ministerio de Trabajo y el CNSS fue determinante para el acuerdo.
Lo que sigue: negociaciones abiertas y una audiencia pendiente
El acuerdo de este martes es un paréntesis, no un punto final. La disputa de fondo, la actualización de las tarifas que reciben las clínicas privadas de las ARS, sigue sin resolverse. ARS Primera reafirmó que mantendrá disponibles sus canales de atención para orientar a los afiliados durante este período de negociación, subrayando que su compromiso con el acceso oportuno a servicios de salud de calidad no está en discusión.
Lo que está en discusión es la sostenibilidad del modelo. Las clínicas privadas argumentan que sin una revisión real de las tarifas, la calidad y disponibilidad de los servicios se verán inevitablemente comprometidas. Las administradoras, por su parte, operan dentro de un esquema regulado que no pueden modificar unilateralmente. El diálogo institucional que se abre a partir de este acuerdo tendrá que encontrar una fórmula que equilibre ambas realidades, con los afiliados de ARS Primera y del sistema en general como principal referente de cualquier decisión que se tome.

