El Partido Revolucionario Moderno (PRM) cerró este domingo un capítulo de su historia interna con una imagen poco común en la política dominicana: unanimidad. A través de una plancha única de consenso y por aclamación, el partido eligió su nueva dirección para el periodo 2026-2028, con Luis Abinader a la cabeza, en una jornada que sus dirigentes leyeron como una declaración de cohesión ante los retos que se avecinan.
Luis Abinader lidera la nueva dirección del PRM
El presidente de la República, Luis Abinader, asumirá la presidencia del partido, consolidando así su doble rol como jefe de Estado y líder orgánico de la organización política que lo llevó al poder en dos ocasiones consecutivas. A su lado, la nueva estructura de mando queda conformada de la siguiente manera:
- Deligne Ascención — Primera Vicepresidencia
- Juan Garrigó Mejía — Secretaría General
- Gloria Reyes — Secretaría Nacional de Organización
Las nuevas autoridades serán juramentadas formalmente en septiembre, según informó el partido. La elección por consenso no fue un detalle menor: en un escenario donde las disputas internas han fracturado a otras organizaciones políticas del país, el PRM optó por presentar un frente unido justo cuando comienza a trazar su hoja de ruta hacia el proceso interno de 2027.
Lo que revela el consenso entre Collado y Sanz Lovatón
Detrás de la imagen de unidad hay una negociación política concreta. La colaboración entre David Collado y Eduardo Sanz Lovatón fue determinante para alcanzar el acuerdo que hizo posible la plancha única. El resultado más visible de ese entendimiento es la incorporación de Juan Garrigó Mejía como Secretario General y de Gloria Reyes en la Secretaría Nacional de Organización, dos figuras alineadas con esa corriente interna que hasta ahora no ocupaba posiciones de primer nivel en la dirección partidaria.
Este movimiento representa un reequilibrio de fuerzas dentro del PRM. Integrar a sectores que habían operado desde la periferia del poder orgánico es, al mismo tiempo, una señal de apertura y una apuesta estratégica: ampliar la base de lealtades internas antes de que arranque la competencia electoral que definirá el futuro del partido más allá del actual gobierno.
La nueva dirección también rindió reconocimiento explícito al trabajo de José Ignacio Paliza, Carolina Mejía y Deligne Ascención, quienes condujeron al partido durante la etapa en que el PRM consolidó su estructura interna y conquistó el Gobierno de la República por primera y segunda vez.
Gloria Reyes y el rol estratégico de la organización partidaria
Entre los nombramientos, el de Gloria Reyes en la Secretaría Nacional de Organización merece una lectura aparte. Esta secretaría no es un cargo ceremonial: es el engranaje que articula la militancia, fortalece las estructuras territoriales y prepara al partido para los procesos electorales. Quien la ocupa tiene influencia directa sobre la capacidad operativa del PRM en todo el país.
Reyes llega al cargo con más de una década de trayectoria política y partidaria. Inició su carrera en 2010 en el PRD, participó activamente en la fundación del PRM y ha desempeñado diversas funciones dentro de la organización. Desde 2026 ejerce como ministra de la Mujer, un rol que la ha posicionado como una de las figuras femeninas más visibles del gobierno de Luis Abinader. Su designación en la Secretaría de Organización para el periodo 2026-2028 no solo premia esa trayectoria, sino que la convierte en una pieza clave del andamiaje que el PRM necesita construir de cara a los próximos ciclos electorales.

