El Partido Revolucionario Moderno (PRM) cerró este domingo una página de su historia interna con una imagen poco común en la política dominicana: unidad sin fisuras. Por aclamación y mediante una plancha única de consenso, la organización eligió la nueva dirección que conducirá sus destinos durante el período 2026-2028, con el presidente de la República, Luis Abinader, a la cabeza de la estructura partidaria.
La nueva dirección del PRM que nadie esperaba ver unida
La elección se produjo sin competencia ni fracturas visibles. Abinader asumirá la presidencia del partido, acompañado por Deligne Ascención en la primera vicepresidencia, Juan Garrigó Mejía como secretario general y Gloria Reyes al frente de la Secretaría Nacional de Organización. La toma de posesión de las nuevas autoridades está prevista para septiembre, según informó la organización.
El resultado no fue producto del azar. Detrás de la plancha única operó un acuerdo político de fondo entre David Collado y Eduardo Sanz Lovatón, dos de las figuras con mayor peso dentro del partido, cuyo entendimiento fue señalado como el factor decisivo para alcanzar el consenso. La inclusión de la corriente política que ambos representan, con Gloria Reyes encabezando la Secretaría de Organización, fue parte del precio y del equilibrio que hizo posible la unidad.
La nueva conducción también rinde tributo implícito a quienes construyeron el camino. La elección reconoció el trabajo de José Ignacio Paliza, Carolina Mejía y Deligne Ascención, figuras que consolidaron la estructura del PRM y lo llevaron al gobierno en dos ocasiones consecutivas.
Por qué la Secretaría de Organización es la pieza clave de este acuerdo
Dentro del organigrama del Partido Revolucionario Moderno, la Secretaría Nacional de Organización no es un cargo decorativo. Su función central es fortalecer las estructuras territoriales del partido, consolidar la militancia y garantizar la presencia del PRM en cada rincón del país. Quien la controla, controla el músculo electoral de la organización.
Por eso, la designación de Gloria Reyes en ese rol no es un detalle menor. Con más de una década de trayectoria política, Reyes construyó su carrera desde las bases. Inició en 2010 en las estructuras juveniles del PRD, participó activamente en la fundación del PRM y fue acumulando responsabilidades progresivas:
- Diputada de la República
- Miembro de la Dirección Ejecutiva del PRM
- Supervisora de campañas electorales
- Directora ejecutiva del programa Supérate
- Ministra de la Mujer desde 2026
Su perfil combina experiencia territorial con gestión institucional, lo que la convierte en una figura con capacidad real para ejecutar el mandato que la nueva dirección del PRM necesita de cara al ciclo político que se avecina.
El horizonte que define esta elección
La elección por consenso no ocurre en el vacío. El PRM se prepara para un período de alta exigencia política: el proceso interno de 2027 marcará el inicio del siguiente ciclo electoral, y la cohesión que se exhibió este domingo será puesta a prueba cuando los intereses individuales comiencen a tensionar la estructura. La señal enviada con la plancha única es, en ese sentido, tanto un logro del presente como una apuesta sobre el futuro.
Con Abinader como presidente del partido y una nueva dirección que integra a las principales corrientes internas, el PRM busca llegar a ese momento con una organización sólida, sin las fracturas que históricamente han debilitado a los partidos dominicanos en sus transiciones de poder. Si el consenso de este domingo se sostiene, la nueva dirección habrá cumplido su misión más importante antes incluso de tomar posesión.

