El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) reveló que su nuevo sistema de licencias de conducir generó aproximadamente RD$300 millones en beneficios para el Estado dominicano en apenas cinco meses y medio, revirtiendo una sangría que, bajo el esquema anterior, consumía RD$20 millones cada mes. Los números no solo hablan de eficiencia: hablan de una transformación institucional que pocos esperaban a esta velocidad.
El sistema de licencias que cambió las cifras del Estado
Desde su puesta en marcha el 3 de marzo de 2026 hasta mediados de agosto, el Intrant emitió un total de 329,727 licencias de conducir bajo el nuevo modelo operativo. La cifra no es solo un indicador de volumen: es la evidencia de que el rediseño del proceso funcionó donde el anterior fallaba. El antiguo sistema no solo era ineficiente; era deficitario por diseño, con pérdidas estructurales que el Estado asumía mes a mes sin corrección visible.
El director ejecutivo del Intrant, Milton Morrison, fue directo al evaluar el contraste: el nuevo modelo ha revertido completamente esa situación, mostrando un desempeño financiero que él mismo calificó como notable. Para Morrison, los resultados evidencian el impacto real de una gestión pública centrada en la eficiencia, la transparencia y el uso estratégico de la tecnología.
Lo que revela la reforma más allá del dinero
La transformación del sistema de licencias no se agota en los números financieros. Según el Intrant, la reforma abarca cuatro ejes simultáneos que redefinen la experiencia del ciudadano y el control institucional:
- Modernización de los procesos de emisión y renovación de licencias.
- Expansión de los servicios disponibles para los usuarios.
- Fortalecimiento de los controles internos y externos.
- Mejora de las evaluaciones requeridas para obtener el documento.
Este enfoque integral responde a una lógica que la institución ha defendido desde el inicio del proceso: que la eficiencia financiera y la seguridad vial no son objetivos separados, sino consecuencias del mismo modelo bien ejecutado. Elevar los estándares de obtención de licencias significa, en la práctica, que más conductores en las vías dominicanas habrán pasado por evaluaciones más rigurosas.
Morrison también aprovechó los resultados para lanzar un mensaje de alcance más amplio: la experiencia del Intrant demuestra que las instituciones públicas pueden ofrecer mejores servicios y, al mismo tiempo, cuidar los recursos del Estado. No es una afirmación menor en un contexto donde ambos objetivos suelen presentarse como incompatibles.
El compromiso institucional que viene después del récord
Con los primeros cinco meses y medio como respaldo, el Intrant anunció que continuará profundizando en la modernización, digitalización y control del sistema nacional de licencias de conducir. La institución se comprometió a ampliar su capacidad de atención y a sostener las transformaciones ya iniciadas, reafirmando una orientación hacia resultados concretos y medibles. El sistema de licencias que hoy genera beneficios al Estado es, según la propia institución, solo el punto de partida de una agenda de cambio más extensa. Más información sobre los servicios del organismo está disponible en el sitio oficial del Intrant.

