Santiago Matías acaba de superar uno de los primeros obstáculos formales en su camino hacia la política institucional. La Junta Central Electoral (JCE) aceptó oficialmente el depósito de los símbolos partidarios de Dominicanos Primero, la organización que el empresario y aspirante presidencial impulsa de cara a las elecciones de 2028. El anuncio, compartido por el propio Matías en sus plataformas digitales, marca el inicio de una etapa más exigente: conseguir el respaldo ciudadano necesario para el reconocimiento oficial del partido.
Lo que aprobó la JCE y lo que significa para Dominicanos Primero
La resolución emitida por la Junta Central Electoral no es el reconocimiento definitivo del partido, pero sí un paso que no puede saltarse. La aceptación formal del depósito de símbolos valida ante el órgano electoral los elementos visuales e identitarios que definirán a Dominicanos Primero como organización política. Los componentes aprobados incluyen:
- El logotipo oficial del partido
- La bandera con sus colores institucionales
- El lema: “Primero tú, primero nosotros, primero RD”
Para Matías, este momento representa un hito simbólico y operativo. Sin una identidad visual reconocida por la JCE, cualquier campaña de recolección de firmas carecería de respaldo institucional. Con este paso completado, la organización puede avanzar con mayor legitimidad en su proceso de formalización. El lema elegido apunta directamente a una narrativa ciudadana: la idea de que el proyecto político pone al dominicano común por encima de los intereses partidarios tradicionales.
El recorrido por el país que define la estrategia de Matías
Paralelamente a los trámites ante la JCE, Santiago Matías ha puesto en marcha una estrategia de movilización territorial que lo ha llevado a recorrer diversas provincias del país. Una de sus paradas recientes fue El Seibo, donde interactuó directamente con ciudadanos interesados en respaldar su propuesta. La dinámica combina presencia física en comunidades con una plataforma digital habilitada para que los dominicanos puedan registrar su apoyo desde cualquier punto del territorio nacional.
Esta doble vía —presencial y digital— responde a una realidad práctica: el reconocimiento oficial de un partido en República Dominicana exige reunir un número determinado de firmas de ciudadanos habilitados para votar. Cuanto más amplia sea la red de contacto, mayor es la probabilidad de alcanzar ese umbral en el menor tiempo posible. La apuesta de Matías es clara: construir una base de apoyo que trascienda los círculos urbanos y llegue a provincias que históricamente han sido terreno de los partidos establecidos.
El perfil que proyecta Dominicanos Primero se alinea con la figura del outsider político: un actor que no proviene de las estructuras tradicionales del PLD, el PRM ni ningún otro partido con representación parlamentaria. En un contexto donde la desconfianza hacia la clase política dominicana sigue siendo elevada, esa posición puede convertirse en un activo electoral, aunque también implica construir desde cero la infraestructura organizativa que los partidos consolidados ya tienen.
La ruta hacia las elecciones de 2028 y los desafíos que quedan
Con los símbolos aprobados y la recolección de firmas en marcha, Santiago Matías enfrenta ahora la parte más larga del proceso. Obtener el reconocimiento oficial de Dominicanos Primero ante la JCE requiere cumplir con los requisitos establecidos en la Ley Electoral dominicana, lo que incluye acreditar una base de afiliados distribuida geográficamente en el país. El tiempo corre: las elecciones generales de 2028 exigen que cualquier organización política que aspire a participar complete su proceso de reconocimiento con suficiente antelación para inscribir candidatos.
El empresario ha sido claro en su mensaje: este no es un proyecto improvisado ni una candidatura de último momento. La construcción de una identidad visual, la presentación formal de documentación ante el órgano electoral y el recorrido por provincias como El Seibo apuntan a una estrategia de largo aliento. Lo que está por verse es si la propuesta de Dominicanos Primero logra traducir el interés ciudadano en las firmas concretas que la ley exige, y si el lema “Primero tú, primero nosotros, primero RD” termina resonando más allá de las plataformas digitales donde hoy tiene mayor visibilidad.

