El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, no dejó pasar la oportunidad de responder al discurso de despedida del exdirector general de la Policía Nacional, Andrés Modesto Cruz Cruz. Lejos de reconocer méritos, Pacheco fue directo: la gestión de Cruz Cruz al frente de la institución fue un fracaso, y su mensaje de salida, más que un legado, fue un intento de reescribir una historia que, según el legislador, no le favorece.
Lo que Pacheco dijo sobre el discurso de Cruz Cruz
Durante una entrevista en el programa matutino El Día, Pacheco reaccionó con evidente desdén a una de las frases más comentadas del discurso de despedida del exjefe policial. Cruz Cruz había exhortado a los agentes a no permitir que se les hiciera creer que actuar correctamente es una debilidad, un mensaje que generó amplia resonancia en redes sociales por su tono y su implícita referencia a presiones internas dentro de la institución.
La respuesta de Pacheco fue contundente: “Bien dicho, pero mal matado. Bien dicho, pero a él no le correspondía”. Con esa frase, el presidente de la Cámara Baja dejó claro que, a su juicio, el exdirector no tenía autoridad moral para pronunciar ese tipo de exhortación, precisamente porque su propia gestión no habría estado a la altura de esos principios. Para Pacheco, el discurso fue una maniobra para desviar la atención de una salida que no estuvo exenta de cuestionamientos.
Cruz Cruz ocupó la dirección de la Policía Nacional desde febrero de 2026 hasta su reciente relevo. En su despedida, instó a los miembros de la institución a mantener sus principios éticos y continuar luchando por lo correcto, incluso si eso pudiera costarles el puesto. Un mensaje que, en otro contexto y en boca de otro funcionario, quizás habría pasado sin mayor controversia.
La cifra que pone en perspectiva la gestión policial
Más allá del intercambio retórico, la entrevista tocó un punto de fondo que trasciende cualquier discurso de despedida: durante el período comprendido entre enero y julio de este año, las estadísticas policiales registraron 145 muertes a manos de agentes bajo la categoría de “acción legal”. Pacheco fue consultado directamente sobre esta cifra y no eludió el tema, señalando que ese tipo de datos deben ser parte central de cualquier evaluación seria del desempeño institucional.
El legislador no atribuyó esta realidad exclusivamente a la gestión de Cruz Cruz, pero tampoco la desvinculó de ella. Su postura fue que la Policía Nacional debe ser medida por resultados concretos, y que los números hablan por sí solos cuando se trata de evaluar si una dirección cumplió o no con su mandato.
- 145 muertes registradas como “acción legal” entre enero y julio del año en curso.
- El período de gestión de Cruz Cruz inició en febrero de 2026.
- Las cifras forman parte de las estadísticas oficiales de la Policía Nacional.
Reforma policial: un proceso que no empieza ni termina con Cruz Cruz
Pese a la dureza de sus críticas, Pacheco matizó su posición al ser consultado sobre el estado general de la reforma policial en el país. El presidente de la Cámara de Diputados reconoció que el proceso de transformación institucional ha sido progresivo y que atraviesa múltiples administraciones, sin que ningún director pueda atribuirse en exclusiva sus avances ni cargar solo con sus fracasos.
En ese sentido, Pacheco mencionó que algunos de los cambios estructurales podrían rastrearse hasta la gestión del presidente Danilo Medina, reconociendo que la reforma policial tiene raíces más profundas que cualquier nombramiento reciente. Esta concesión, sin embargo, no suavizó su veredicto sobre Cruz Cruz: los avances que pudieran haberse dado durante su mandato no alcanzan, a juicio del legislador, para compensar lo que califica como un fracaso de gestión.
El debate abierto por Pacheco llega en un momento en que la Policía Nacional enfrenta escrutinio público sobre sus métodos y resultados. La salida de Cruz Cruz y el tono de su despedida han servido de detonante para una discusión más amplia sobre qué significa realmente reformar una institución, quién tiene la autoridad moral para hablar de ética policial y cómo se mide el éxito o el fracaso de quienes la dirigen.

