El presidente de Honduras, Nasry Asfura, llegó este sábado a la República Dominicana en una visita oficial que combina protocolo diplomático, acuerdos de cooperación y un recorrido por uno de los proyectos de seguridad más ambiciosos del gobierno dominicano: la verja perimetral inteligente en la frontera con Haití. Su arribo marca el inicio de una agenda de dos días que busca consolidar los lazos entre Santo Domingo y Tegucigalpa.
Canciller Bisonó recibe al presidente de Honduras en la Base de San Isidro
Asfura aterrizó en el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) a la 1:00 p.m., acompañado de su comitiva oficial, encabezada por la secretaria de Estado de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras, Mireya Agüero. Desde allí, la delegación se trasladó a la Base Aérea de San Isidro, donde el canciller dominicano Víctor “Ito” Bisonó los recibió con los honores protocolares correspondientes a la alta investidura del mandatario visitante.
El traslado desde el aeropuerto hasta la base militar no fue un simple gesto logístico: marcó el tono de una visita en la que la seguridad regional y la cooperación bilateral ocupan el centro de la agenda. Bisonó, como anfitrión oficial, acompañó a Asfura en cada etapa del recibimiento antes de dirigirse juntos al Palacio Nacional, donde el presidente Luis Abinader aguardaba para dar inicio a la parte sustantiva del encuentro.
La verja fronteriza, el escenario que lo cambia todo
Uno de los momentos más simbólicos de la visita fue el recorrido aéreo que el presidente Abinader ofreció al mandatario hondureño sobre la verja perimetral inteligente en Dajabón, la obra de infraestructura de seguridad que el gobierno dominicano ha impulsado como respuesta a la crisis migratoria y de seguridad en la frontera con Haití. Asfura tuvo así la oportunidad de observar de primera mano las obras en ejecución y los sistemas tecnológicos instalados a lo largo del perímetro fronterizo.
El interés de Honduras en este proyecto no es casual. Centroamérica enfrenta sus propios desafíos en materia de control migratorio y seguridad fronteriza, y la experiencia dominicana con la verja inteligente se ha convertido en un referente regional que otros gobiernos observan con atención. El recorrido aéreo funcionó, en ese sentido, como una demostración práctica de las capacidades instaladas por la República Dominicana.
Agenda del domingo: acuerdos, reuniones y protocolo en el Altar de la Patria
La jornada más intensa de la visita oficial está programada para el domingo 30 de agosto, cuando Asfura y Abinader sostendrán una audiencia formal con todos los honores que corresponden a un jefe de Estado en visita oficial. Tras ese encuentro bilateral, las delegaciones de ambos países se reunirán para abordar los temas de mayor interés en la relación entre República Dominicana y Honduras, que incluyen cooperación económica, seguridad y vínculos consulares.
Entre los resultados concretos previstos para esa jornada se encuentran:
- La firma de instrumentos de colaboración entre ambos gobiernos.
- Una declaración conjunta ante los medios de comunicación.
- Reuniones técnicas entre las delegaciones de los dos países.
La visita cerrará con una de las actividades más cargadas de simbolismo del protocolo diplomático dominicano: el presidente de Honduras realizará una ofrenda floral en el Altar de la Patria, acompañado de su comitiva y del canciller Bisonó, como gesto de respeto hacia los fundadores de la nación dominicana. Este tipo de acto protocolar es habitual en las visitas de Estado y subraya el carácter oficial y el nivel de la relación entre ambos países.
Lo que revela esta visita sobre la diplomacia dominicana
La llegada del presidente de Honduras a Santo Domingo se inscribe en una estrategia más amplia del gobierno de Abinader por fortalecer los vínculos con los países de la región caribeña y centroamericana. La República Dominicana ha intensificado su actividad diplomática en los últimos años, apostando por acuerdos de cooperación que van desde la seguridad hasta el comercio y la gestión migratoria. La visita de Asfura es, en ese contexto, un eslabón más de esa cadena de acercamientos regionales.
Para Honduras, el encuentro también tiene un valor estratégico. Tegucigalpa busca aliados regionales que puedan aportar experiencia en áreas donde el país centroamericano enfrenta presiones crecientes, y la República Dominicana, con su modelo de gestión fronteriza y su estabilidad institucional relativa, representa un interlocutor valioso. Más información sobre la política exterior hondureña está disponible en el sitio oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras.


